Conversando con
Sandalio
Un hombre de fe Fernando Torres
 |
 |
Hay que hacer todo un viaje hasta
encontrarse con Sandalio. En muchos sentidos. Geográfico
porque su casa está en Lloreda de Cayón,
un pequeño pueblo, casi un barrio, perdido
en uno de los innumerables valles de Cantabria.
Hay que llegar hasta el fondo del pueblo, salir
de la carretera y entrar en un camino vecinal. Pero
también es un viaje vital, porque sólo
así, saliendo de los caminos habituales,
es posible encontrarse con Sandalio.
Pero, ¿quién es Sandalio? De él
se podrían decir muchas cosas. Que ha sido
cura y que ahora está casado. Que ha trabajado
en Castro-Urdiales como párroco. Que pinta
y escribe. Que se encuentra entre los presos como
entre amigos, porque ellos han sido sus compañeros
durante años. Que ha escrito y dirigido teatro.
Que trabaja con sus manos levantando paredes |
de piedra de las que ya no se hacen, dando a las herramientas
de la carpintería o encuadernando libros. Que es
acogedor y ha hecho de su casa un refugio para todos los
que no tienen nada. Pero todo eso, con ser importante,
dejaría de lado el elemento clave: Sandalio es
un hombre de fe, profundamente creyente. Dios está
en el centro de su vida. Cuando le pregunto quién
es para él Jesús, responde sin dudar que
“Jesús es todo, es una presencia universal
y constante en su vida”.
|