Cuando comenzó
a germinar en mí la idea de ir a Calcuta,
la primera duda que cruzó mi mente fue “no
estoy preparada para el tercer mundo”. Pero
inmediatamente me di cuenta de mi error. Dios nunca
nos pone en nuestro camino una experiencia que no
seamos capaces de asimilar y aprovechar para crecer.
Y así comenzó una de las mejores vivencias
que he tenido, acompañada por la comunidad
de Taizé.
Los hermanos de Taizé decidieron realizar
un encuentro en Calcuta hace un año, en las
navidades pasadas. |
 |
 |
Habiéndose cumplido el primer aniversario de la
muerte del hermano Roger el mes de agosto pasado, la comunidad
consideró que era un buen homenaje realizar un
encuentro internacional de jóvenes allí.
Supongo que escogieron Calcuta porque aún quedaba
y queda en el recuerdo de muchos católicos indios
la visita que el hermano Roger realizó a finales
de los 80. |