Redacción y Administración:
c/ Ricardo Ortiz, 14 post
28017-Madrid
Tel y Fax: 91 726 62 21
alandar@alandar.org
Revista mensual de información social y religiosa
  ¿Quiénes somos?
   REVISTA
  Tema de portada
  Norte-Sur
  Documentos
  Iglesia
  Movimientos Sociales
  Columnistas
  Desde otro prisma
   OTROS
  Archivo de revistas
  Premios Alandar
  Suscripciones
  Folletos
  Enlaces
  Ciberactivistas
  Escríbenos
 Enero 2008 nº 244 - OPINIÓN - DESDE OTRO PRISMA - CULTURA DE MERCADO

Si el Norte Fuera el Sur
Cristina Ruiz Fernández

  Siempre he tenido especial afición por los mapas. Por un lado, porque me gusta saber dónde estoy. Me crea incertidumbre no estar orientada en el espacio. Y por otro, porque me gusta descubrir rincones, lugares, imaginar viajes, pensar en las vidas que hay detrás de cada punto del mapa.

Eso sí, de niña me costó entender aquello de los puntos cardinales. Por qué el Norte es el Norte y no simplemente arriba, por qué en la Tierra no hay arriba ni abajo… y tampoco en el Universo.

Pero ahora lo tengo más que claro, que los mapas son sólo representaciones de la realidad y no la realidad, que el hemisferio Norte no está arriba ni tampoco son superiores las personas que lo pueblan.

A entender eso me ayudó, allá a principios de la década de los 90, el cantautor guatemalteco Ricardo Arjona, con su canción “Si el Norte fuera el Sur”. En una letra llena de ironía iba dándole la vuelta al continente americano, imaginando que los Estados Unidos eran Latinoamérica y viceversa. Desbancando cada uno de los iconos; “Si el Norte fuera el Sur, serian los Sioux los marginados, Marcos seria el Rambo mexicano y Cindy Crawford la Menchu de mis paisanos, Reagan seria Somoza”, nada menos.

Ahora, más de quince años después, Arjona publica el disco “Quien dijo ayer”, un recopilatorio con nuevos arreglos de sus grandes éxitos, entre ellos por supuesto “Si el Norte fuera el Sur”, que en esta versión renovada canta a dúo con el grupo mexicano de Ska Panteón Rococó. Las frases de Arjona me despiertan la inquietud, me removían cuando era una adolescente y me siguen removiendo ahora.

Sobre todo me ha revuelto por dentro el ver que, quince años después, no ha sido necesario cambiar apenas la letra de la canción. Todas y cada una de las imágenes y reivindicaciones que trasluce siguen vigentes, en un mundo al revés siguen yendo “los yankies de mojados a Tijuana y las balsas de Miami a La Habana”. Tan sólo un ligero cambio, donde antes decía “con 18 eres un niño para un trago en algun bar, pero ya eres todo un hombre pa' la guerra y pa' matar” ahora concreta: “pero ya eres todo un hombre para ir a Irak y asesinar”. Se ha modernizado el ritmo y los arreglos del tema, pero el fondo y la realidad que denuncia siguen estando tan de actualidad como antes.

Me ha encantado reencontrarme con esta canción que influyó tanto en mi forma de ver la vida y en el despertar de mi conciencia social por aquellos años. Al igual que influyó en mi manera de entender la religión otro tema de Arjona, “Jesús verbo, no sustantivo”, que también ha reversionado en este nuevo disco.

Pequeñas cosas como éstas me han ido construyendo y me han ido invitando a cambiar las estructuras prefijadas; los arribas y los abajos; los nortes que son ricos y viven de la codicia y la abundancia y los sures que están empobrecidos por causa de esa codicia y esa abundancia. En eso estoy, dando pasos a veces torpes, intentando entender el mundo, pensando qué pasaría si el Norte fuera el Sur o si, simplemente, estos puntos cardinales de la desigualdad no existieran.

Aunque me encanten los mapas, sigo de acuerdo con el estribillo de Arjona: “Al diablo la geografia se acabaron las fronteras”.

<< VOLVER AL SUMARIO SUBIR^