A los que ya cumplimos años cuando se estreno
y vimos la película “2001: una odisea en
el espacio”. (Recuerden: en el año 2001 la
nave espacial Orion deja al Dr. Floyd, un científico
americano, en el hotel Orbiter Hilton, instalado en una
estación espacial que sirve de enlace entre la
Tierra y la Luna. La película transcurre de satélite
en satélite y de planeta en planeta viajando por
el espacio, una odisea. Aislado en una extraña
habitación el Dr. Floyd, vive, envejece y muere
velozmente, para renacer bajo la forma de un bebé
estelar, que regresa a la Tierra).
Lo que nunca pudimos imaginar los que veíamos aquella
película, es que la verdadera odisea es vivir dignamente
en el 2008, en el planeta tierra. Y sino que se lo pregunten
a los millones de personas que tienen que sobrevivir con
menos de un dólar al día (ya quisieran ellos
un viaje por el espacio), a los que no conocen el tiempo
de paz, tantos niños palestinos (ahora parece que
les va a llegar algo de ayuda internacional), a los que
el agua les resulta un lujo inalcanzable (los campos de
saharauis), por no hablar del cambio climático
y todas las consecuencias que ya estamos sufriendo. Pero
en este número no queremos enumerar la larga lista
de desamores que convierten la vida en una odisea para
tantos millones de humanos-hermanos.
Hoy tomamos las palabras de Pedro Arrupe S.J “No
me resigno a que cuando yo muera siga el mundo como si
yo no hubiera vivido” para hacerles una invitación
y enviarles nuestros deseos para 2008: que la vida no
sea una odisea, una penalidad para ninguno de los seres
que poblamos el planeta tierra.
Este número de alandar lleva un amplio espacio
dedicado a la paz. Pero la paz y la vida se viven en gerundio.
Viviendo y construyendo la paz. Este es nuestro deseo
e invitación: Que en el 2008 pasemos de buenas
intenciones a buenas acciones, y que entre todos, codo
con codo, dejemos la odisea para el espacio.
|