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 Enero 2008 nº 244 - IGLESIA

La visión de un médico especialista
Luchando contra el Sida
Federico Pulido. Médico de la Unidad VIH del Hospital 12 de Octubre de Madrid y Presidente del Grupo de Estudio de Sida (Gesida) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas

  Pocas enfermedades han tenido una repercusión social tan grande como el sida. Tras el fenómeno mediático se esconde, sin embargo, la historia de infinidad de personas infectadas que se enfrentan cada día al reto de convivir con una enfermedad estigmatizante. Pero en su lucha no están solos. Un gran número de profesionales de diversos campos, sanitarios y no sanitarios, así como voluntarios aúnan sus esfuerzos en esta batalla.

Como médico internista, me embarqué en este tema hace ya casi veinte años. A finales de los ochenta el sida dejaba de ser un hecho anecdótico para convertirse en un grave problema sanitario. Los hospitales se organizaron de la mejor manera que supieron para dotarse de estructuras asistenciales. La dedicación al sida en esos primeros años no estaba exenta de cierto voluntarismo, pues los condicionantes sociales de la mayoría de los pacientes de esa época, donde la principal vía de adquisición de la infección era el consumo de drogas, generaba el rechazo de parte del personal sanitario.

Fueron años difíciles, donde médicos jóvenes tratábamos a pacientes jóvenes a los que inexorablemente veíamos empeorar y morir, y donde la sensación de impotencia lo impregnaba todo. Al recordar esos años, decenas de caras y nombres acuden a mi cabeza. Son los rostros de personas-pacientes-amigos cuya vida se escapaba irremediablemente ante su propia desesperación, la de amigos y familiares y, por supuesto, la nuestra propia. Hoy no me cabe duda de que me hubiera sido humanamente imposible mantenerme en este trabajo si la situación no hubiera cambiado.


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