Redacción y Administración:
c/ Ricardo Ortiz, 14 post
28017-Madrid
Tel y Fax: 91 726 62 21
alandar@alandar.org
Revista mensual de información social y religiosa
  ¿Quiénes somos?
   REVISTA
  Tema de portada
  Norte-Sur
  Documentos
  Iglesia
  Movimientos Sociales
  Columnistas
  Desde otro prisma
   OTROS
  Archivo de revistas
  Premios Alandar
  Suscripciones
  Folletos
  Enlaces
  Ciberactivistas
  Escríbenos
 Febrero 2008 nº 245 - NORTE-SUR

La Tercera Edad en el Tercer Mundo
Las abuelas y abuelos del Sur
Cristina Ruiz Fernández. Fotos: ONGD SED
Cumplir años. Hacerse mayor. Llegar a la ancianidad. Un proceso natural por el que la mayoría esperamos pasar y que suele ir acompañado de dificultades. Disminución de las capacidades físicas, dificultades de movimiento, problemas emocionales… Si ese camino hacia la vejez –que algunas personas recorren con alegría y bienestar, mientras otras lo hacen con pesadumbre–, ya es difícil en España que cuenta con cierto bienestar social, ¿cómo será en los países empobrecidos del Sur? La situación de las ancianas y ancianos en el Tercer Mundo está expuesta a problemas añadidos y a niveles de pobreza mucho más elevados que en
otros segmentos de edad y, sin embargo, en los planes y programas de cooperación al desarrollo se escucha hablar poco de las abuelas y abuelos del Sur.

Siempre hemos oído que en el Tercer Mundo las pirámides de población son muy jóvenes (muy anchas en la base), porque la esperanza de vida es corta y la natalidad muy alta. En otras palabras: hay muchos más niños y jóvenes que ancianos. Sin embargo, hay regiones, como América Latina, en los que la población de edad avanzada está creciendo, pero la protección social no puede abarcar sus necesidades. Por ejemplo, en 2005 había 50 millones de personas mayores de 60 años en América Latina y el Caribe (el 9% de la población regional) y este segmento de población está creciendo rápidamente, a un ritmo medio anual del 3,5%.(*)

Ante la ausencia de sistemas públicos de cobertura, la práctica inexistencia de asilos o residencias y la debilidad de los programas de pensiones, en la mayor parte de los casos estas personas ancianas se mantienen gracias a la solidaridad familiar. En los países con envejecimiento incipiente, como Nicaragua y Paraguay, los hogares multigeneracionales representan cerca del 20% del total, y en aquellos con envejecimiento moderadamente avanzado, como Chile y Argentina, alcanzan casi el 30%.

<< VOLVER AL SUMARIO SIGUE...