Irene, Gema, Ana, Tere, Rosa, Chung Hyun Kyung, Lucia,
Carol, Bendecida… este número de alandar
lleva muchos nombres de mujer. Unas como protagonistas
de sus historias; otras haciendo protagonistas a mujeres
con historia…; a unas les habíamos pedido
su colaboración desde alandar
porque queríamos que tuvieran un espacio especial
en este número de marzo; otras han escrito espontáneamente
porque reclaman su espacio allí donde pueden expresar
lo que en otros lugares no les permiten.
Escuché hace poco a Francesc Torralba decir que
ser cristiano hoy (suponemos que también cristiana)
pasa por la capacidad de construir, proponer horizontes…
animó a los cristianos a expresar “el momento
espiritual con plena libertad sin sentir complejo de inferioridad”,
y evitar el fanatismo escuchando a todos aquellos que
“se han alejado de la Iglesia sin hacer ruido”.
En este número muchas mujeres expresan sin miedo
su momento espiritual, mujeres creyentes que no tienen
complejos, aunque muchos son los que intentan no sólo
crear estos complejos sino unirlos a un sentimiento de
culpa: mujeres separadas, casadas con sacerdotes, lesbianas…,
y no sólo no sienten complejos de inferioridad
sino que reclaman su puesto en cualquiera de las situaciones
posibles en la sociedad y en la propia iglesia, también
en la iglesia, y esto en pie de igualdad con el varón.
No olvidemos que este 8 de marzo es el día Internacional
de la mujer trabajadora, es el día en el que se
hablará del trabajo de las mujeres, pero no podemos
silenciar que todas somos trabajadoras los 365 días
del año, en la iglesia, en las factorías,
en el campo… en Europa, en Asia, África,
América del Norte y del Sur, la mujer es la columna
vertebral de la sociedad, aunque no siempre sea reconocido,
aunque no estemos en los órganos de poder y decisión,
pero en este siglo XXI la mujer está siendo ya
el motor del cambio, aunque estemos en los comienzos,
aunque quedé mucho por hacer...
Ya lo estamos haciendo y sino léanlo, lean a mujeres
sin complejos. |