Esta vez no es culpa de las guerras o de las epidemias.
Los prófugos sobre los que ha lanzado la
alarma el Cohre-Centre on Housing and Evictions
de Ginebra son los "desalojados" previstos
por los grandes eventos mundiales a los que el planeta
asiste cada año cómodamente sentado
en el sillón. Se trate de juegos olímpicos,
campeonatos de fútbol o concursos de belleza,
tales ocasiones se consideran generalmente oportunidades
de crecimiento económico y caja de resonancia
mediática. Las ciudades que acogen se ponen
guapas pero la "medalla olímpica"
tiene un revés dramático, el alejamiento
forzado, a veces violento, de centenares de miles
de personas de sus casas. |
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Cifras del exodo
Las cifras son como de éxodo: en el 2004 más
del 20% de las evacuaciones forzadas en el mundo han sido
causada por grandes eventos que, para dejar espacio a
estructuras deportivas, pabellones expositivos, hoteles,
aparcamientos y calles, han desahuciado, expulsado, demolido...
a miles de personas. En Seúl, con ocasión
de las Olimpiadas del 1988 fueron 720.000 las personas
obligadas a abandonar sus casas sin recibir ninguna compensación.
En Pekín, los promotores financieros han evacuado
ya 1,25 millones de individuos en preparación de
los juegos del 2008.
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