Naciste el día 4 y llegaste a casa el 8 de marzo…día
de la mujer trabajadora, día de reflexión
electoral, día de duelo por un asesinato a mano
de unos terroristas. Tu hermano Martín el activista
(ver la escalera de junio de 2006) te dio la bienvenida
y tu sonreíste en sueños y pediste de
mamar. Y yo me puse a escribir(te) esta columna, para
que todos los lectoras y lectoras de alandar
sepan que ya estás aquí y que el mundo
es un poco mejor desde ese día.
Eres pequeñito y por ahora solo duermes y comes.
Las pocas horas que abres los ojos al día se
te nota como aprendes y aprehendes todo lo que te rodea,
como curioseas, como quieres saber más y más.
Espero que nunca se te agote ese afán por preguntar,
por curiosear… esa inquietud por saber. Naces
en un día de reflexión y eso, a lo mejor,
marca tu vida. A lo mejor (¡Ojala!) no se te acaben
nunca las ganas de pensar el mundo, porque este mundo
necesita de gente que nos ayude a pensarlo de otra manera.
Y no me refiero a esos pseudointelectuales de las tertulias
y los programas de televisión, sino a gente como
tú, que mira al mundo con otros ojos y nos ayuda
a comprenderlo.
Veo tus ojos inquietos y te veo dentro de diez, veinte,
treintatantos, cuarenta y muchos años preguntando
con esos ojos a los poderosos y ricos el mundo porqué
permiten que haya pobreza, injusticia, enriquecimiento
a costa del otro que es más débil. Veo
tu cara escrutadora y te veo delante de un político
el día de mañana, poniéndole enfrente
de sus contradicciones, de sus falsas promesas electorales
que luego nadie se acuerda y mucho menos él.
Veo tus ganas de saber más y más y te
veo en el futuro preguntando porqué lo hizo a
un asesino, a uno de esos que, en los días en
que tu naciste, se cargaron a un buen hombre simplemente
por haber sido Concejal en su pueblo. Estoy seguro que
algún día te pondrás delante de
un obispo, de un cardenal y le cuestionaras acerca como
se hace eso de seguir hasta las últimas consecuencias
la fidelidad evangélica, el seguimiento de Jesús,
la opción por los pobres que esa Iglesia dice
predicar pero que luego a menudo critica y persigue
a los que lo hacen. Te veo preguntándoles porqué
se empeñan en que la Teología de la Liberación
por poner un ejemplo de “disidencia” es
tan perseguible y tan silenciable. Te imagino tratando
de aclarar porqué en esa Iglesia que predica
el amor y la igualdad el 50% de sus miembros están
infravaloradas y dejadas de lado, como si fueran creyentes
de segunda. Te pienso inquiriendo acercad e la democracia
participativa en la iglesia (y fuera de ella).
Naces en un mundo raro, difícil, injusto, crispado,
y te pido que lo llenes de tu paz, de la paz que irradian
esos ojitos, esas manos… Que sigas siendo inocente
toda tu vida para que te sigan sorprendiendo tantas
y tantas cosas que a los adultos ya no nos mueven del
sillón: mujeres con los ojos morados sin más
razón que la sinrazón del machismo; bebés
y niños palestinos masacrados y asesinados; campamentos
de refugiados por pensar de manera diferente del que
tiene el poder; campamentos de hambrientos a causa del
cambio climático o del poder del dinero. Te pido
desde estas líneas que esa curiosidad que tienes
hoy y que vas a tener en los próximos meses tratando
de abarcar todas las novedades del mundo al que naces
no la pierdas nunca. Y que esa búsqueda te lleve
a enseñarnos nuevos caminos, nuevas formas de
enfrentarnos y solucionar todo lo que nosotros no hemos
sabido hacer. Y que sigas durmiendo con esa cara de
felicidad que te da el saber que tienes todo el mundo
por delante. Te quiero.
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