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 Abril 2008 nº 247 - OPINIÓN - ESCALERA AL CIELO

Miguel
Carlos Ballesteros


Naciste el día 4 y llegaste a casa el 8 de marzo…día de la mujer trabajadora, día de reflexión electoral, día de duelo por un asesinato a mano de unos terroristas. Tu hermano Martín el activista (ver la escalera de junio de 2006) te dio la bienvenida y tu sonreíste en sueños y pediste de mamar. Y yo me puse a escribir(te) esta columna, para que todos los lectoras y lectoras de alandar sepan que ya estás aquí y que el mundo es un poco mejor desde ese día.

Eres pequeñito y por ahora solo duermes y comes. Las pocas horas que abres los ojos al día se te nota como aprendes y aprehendes todo lo que te rodea, como curioseas, como quieres saber más y más. Espero que nunca se te agote ese afán por preguntar, por curiosear… esa inquietud por saber. Naces en un día de reflexión y eso, a lo mejor, marca tu vida. A lo mejor (¡Ojala!) no se te acaben nunca las ganas de pensar el mundo, porque este mundo necesita de gente que nos ayude a pensarlo de otra manera. Y no me refiero a esos pseudointelectuales de las tertulias y los programas de televisión, sino a gente como tú, que mira al mundo con otros ojos y nos ayuda a comprenderlo.

Veo tus ojos inquietos y te veo dentro de diez, veinte, treintatantos, cuarenta y muchos años preguntando con esos ojos a los poderosos y ricos el mundo porqué permiten que haya pobreza, injusticia, enriquecimiento a costa del otro que es más débil. Veo tu cara escrutadora y te veo delante de un político el día de mañana, poniéndole enfrente de sus contradicciones, de sus falsas promesas electorales que luego nadie se acuerda y mucho menos él. Veo tus ganas de saber más y más y te veo en el futuro preguntando porqué lo hizo a un asesino, a uno de esos que, en los días en que tu naciste, se cargaron a un buen hombre simplemente por haber sido Concejal en su pueblo. Estoy seguro que algún día te pondrás delante de un obispo, de un cardenal y le cuestionaras acerca como se hace eso de seguir hasta las últimas consecuencias la fidelidad evangélica, el seguimiento de Jesús, la opción por los pobres que esa Iglesia dice predicar pero que luego a menudo critica y persigue a los que lo hacen. Te veo preguntándoles porqué se empeñan en que la Teología de la Liberación por poner un ejemplo de “disidencia” es tan perseguible y tan silenciable. Te imagino tratando de aclarar porqué en esa Iglesia que predica el amor y la igualdad el 50% de sus miembros están infravaloradas y dejadas de lado, como si fueran creyentes de segunda. Te pienso inquiriendo acercad e la democracia participativa en la iglesia (y fuera de ella).

Naces en un mundo raro, difícil, injusto, crispado, y te pido que lo llenes de tu paz, de la paz que irradian esos ojitos, esas manos… Que sigas siendo inocente toda tu vida para que te sigan sorprendiendo tantas y tantas cosas que a los adultos ya no nos mueven del sillón: mujeres con los ojos morados sin más razón que la sinrazón del machismo; bebés y niños palestinos masacrados y asesinados; campamentos de refugiados por pensar de manera diferente del que tiene el poder; campamentos de hambrientos a causa del cambio climático o del poder del dinero. Te pido desde estas líneas que esa curiosidad que tienes hoy y que vas a tener en los próximos meses tratando de abarcar todas las novedades del mundo al que naces no la pierdas nunca. Y que esa búsqueda te lleve a enseñarnos nuevos caminos, nuevas formas de enfrentarnos y solucionar todo lo que nosotros no hemos sabido hacer. Y que sigas durmiendo con esa cara de felicidad que te da el saber que tienes todo el mundo por delante. Te quiero.


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