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La homofobia es pecado. Esta sentencia, que de
puritito lógica parece obvia, no lo es tanto
para las iglesias cristianas (léase católica,
protestante, ortodoxa y anglicana) de Europa. Así
lo ha constatado, un año más, el Foro
Europeo de Grupos Cristianos de Gays, Lesbianas,
Bisexuales y Transexuales (LGBT), reunido del 1
al 4 de mayo en el centro pastoral católico
de Todos los Santos, en la ciudad inglesa de St.
Albans.
El Foro LGBT es una red ecuménica fundada
en 1982 e integrada por 35 asociaciones de cristianos
y cristianas homosexuales de 16 países europeos.
Una de ellas española: la catalana Associació
Cristiana de Gais y Lesbianes (ADGIL), cuyo representante
es co-presidente del Foro junto con la británica
Brenda Harrison. |
Sus objetivos son claros: trabajar por la igualdad de
los homosexuales, bisexuales y transexuales dentro y a
través de las iglesias cristianas europeas, y sobre
todo por el reconocimiento del modo de vida homosexual
como expresión válida de la vida cristiana.
Para ello participan activamente, entre otras actividades,
en la Conferencia Europea de las Iglesias (CEC) y en el
Consejo Mundial de las Iglesias (WCC).
Cada año, en torno al día de la Ascensión,
celebran una conferencia en un país diferente.
Lo llaman Rainbow Ekumene. La del año próximo
tendrá lugar en Helsinki. Y en 2010, la anfitriona
será Barcelona. Éste de los corrientes,
la cita la ha organizado el Lesbian and Gay Christian
Movement, de Inglaterra. Unos 80 representantes de las
asociaciones que conforman el Foro han convivido, debatido
y compartido experiencias durante cuatro días al
ritmo de ponencias, discusiones en grupos reducidos, tiempos
de oración y celebraciones ecuménicas.
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