Redacción y Administración:
c/ Ricardo Ortiz, 14 post
28017-Madrid
Tel y Fax: 91 726 62 21
alandar@alandar.org
Revista mensual de información social y religiosa



Versión Digital
  Regresar a la portada
   SECCIONES
  Tema de portada
  Iglesia
  Movimientos Sociales
  Norte-Sur
  Opinión
  Desde otro prisma
  Personal
  Documentos

 PUBLICIDAD




Breves

Sobre la evangelización
En diciembre Roma ha publicado una Nota Doctrinal acerca de la Evangelización. Algunos opinan -dice- que “cualquier intento de convencer a otras personas en cuestiones religiosas sea un límite a la libertad”, y basta con “invitar a las personas a actuar según su conciencia” y “ayudar a los seres humanos a ser más humanos o más fieles a la propia religión”. “Otros sostienen que no se debe promover la conversión a Cristo porque es posible salvarse sin un conocimiento explícito de Cristo y sin una incorporación formal a la Iglesia”. Sin embargo la enseñanza y el diálogo con que se pide a una persona, en plena libertad, que conozca y ame a Cristo, no es una “intromisión indebida” en la libertad humana, sino una “oferta legítima y un servicio que puede hacer más fecundas las relaciones entre los seres”.

Contra Mugabe
El arzobispo anglicano de York John Sentamu, primer negro que ocupa ese puesto -desde 2005- se ha cortado el alzacuellos asegurando que no volverá a lucirlo mientras el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, permanezca en el poder. Antes de mostrar unas tijeras y cortarse el alzacuello el arzobispo declaró que es necesario que el mundo se una contra Mugabe y su régimen, añadiendo que Mugabe ha detenido a gente y, literalmente, la ha despedazado. Diciendo esto se cortó la prenda.
Este gesto coincidió con la celebración en Lisboa de la cumbre en la que participaron casi 70 mandatarios europeos y africanos, entre ellos Mugabe.

Tony Blair y el catolicismo
La posible conversión al catolicismo del ex primer ministro británico, Tony Blair, es algo que nadie puede afirmar o desmentir con certeza. El ex líder laborista ni afirma ni desmiente. Eso sí, el ex primer ministro siempre va acompañado de una Biblia. En una entrevista en la BBC y hablando de sus creencias religiosas. Blair contestó lo siguiente: “No tiene sentido negarlo. Tengo una profunda fe religiosa. No creo que sea algo malo, sino todo lo contrario, porque da fuerza a la gente”. Ahora, los últimos rumores dicen que será después de Semana Santa de 2008 cuando Blair haga pública la noticia de su conversión al catolicismo.
 Enero 2008 nº 244 - IGLESIA

Testimonio
¡No llegué a tiempo!
Rosaura, Hermanita de Jesús

Releyendo una pagina del evangelio de San Juan, me descubro portadora de una Buena Noticia y no me la puedo callar. Que mal que lo he pasado!, Que mal lo hemos pasado en casa!. Hoy, puedo acercarme a lo vivido con serenidad, con sosiego, descalza porque es “tierra sagrada” y de puntillas, porque me envuelve un profundo respeto, y esto me consuela hondamente.

Salva, esta mañana de domingo me apetece abrirte el corazón y confiarte algo a ti, solo a ti, aunque esto lo vayan a leer muchas personas amigas, ahora se que no te importa.

- Cuando te conocí hace ya unos años, estabas muy mal, la cárcel te destrozó y tu compañera de fatigas, la droga, te fue robando la vida poco a poco, ¿recuerdas? , te dañó tu cerebro y te hizo pedazos el corazón. Querías vivir, lo gritabas con toda tu alma, suplicabas cariño por las esquinas, una mirada cómplice te hacia mucho bien, rebosabas vitalidad a pesar de tu fragilidad, la fuerza era tu fuerte, grandote, de estatura considerable, un hombretón con una sensibilidad exquisita, eras Salva, un hombre muy especial, un niño grande.
 


Cumplías los años el 31 de diciembre.... esta fecha nunca la olvide y veo aún tu sorpresa cuando me veías aparecer de noche a tu casa para felicitarte y desearte un “buen año”. Siempre te encontré mal aquella noche, la basura te rodeaba, no tenias nada para cenar, la tele funcionaba mal, ni un pedazo de turrón, ni en mantecado... ¡nada! Yo solía coger algo de casa para ir a tu encuentro, esta noche era para ti.... El año aquel que estabas en el centro curándote te eche de menos, pero mi corazón estaba tan agradecido!, ¿seria verdad que te curarías?

Regresaste derrotado, no pudo ser... vuelta a la misma rutina: metadona y más metadona, bebida y más bebida, ir al comedor de la Hijas de la Caridad para meter algo caliente en tu estomago, no tener nada que hacer.... la cosa es que todo te salía mal, tu lo decías y era verdad. Querías intentarlo y nos lanzamos, no olvidaré aquel primer día de trabajo con Dolores y Noni. ¡Lo habías esperado tanto! Dolores con el tacto propio de una mujer muy mujer te enseño a coger la brocha, ella tranquilamente pintaba a tu lado, y yo nerviosa viendo correr el tiempo, el trabajo por hacer, la pintura derramada... veros a los dos era como contemplar una pagina de evangelio y esto me hacía sonreír en medio de toda la confusión. Fue una semana de intenso trabajo, pero fuiste muy feliz.

Y me creí que íbamos a poder: ibas al médico, fuiste por las medicinas, tenias ya todo arreglado para ir de nuevo a un centro, la asistenta social se había movido y estaba tramitándolo todo, el dentista ya dispuesto a ponerte la dentadura, tu casa arreglada y limpia de nuevo... era como ver entrever un horizonte, venías a casa, saboreabas las buenas comidas que las hermanitas preparaban y tu lo agradecías, por unos días te sentiste el centro, tenías un lugar no sólo en la mesa, sino en nuestro corazón porque pudimos demostrártelo y esto te llenaba de una gran satisfacción.

Vivimos tres semanas muy cerca, nos veíamos todos los días porque íbamos a trabajar, soñabas con lo que ibas a ganar, hacías planes, te sentías otro, pero no estabas bien, en algún momento tuve miedo, no controlabas tu agresividad, la medicación no la tomabas y .... en una semana tuvimos que ir tres veces a ver el psiquiatra, pero nada, insistíamos pero no te ingresaron, seguimos trabajando pero no podías, lo deseabas, ¡que duro! Había instantes que me parecían siglos, no sabía como hacer... ¡que duro! Me querías, nos querías y esto nos lo expresabas sin medida, esto si que fue consolador en aquellos días tan penosos.

Tu hermano vino a casa una mañana, para darnos la noticia que te había encontrado muerto. Puedes imaginarte la película que paso por mi mente: escenas de lo vivido, las idas y venidas al médico sin resultado, tu miedo, tu ternura, tus lagrimas, tu rabia, tu mirada, tus manos peleonas, tu caminar decidido, tu corazón ansioso de amor, tu destreza para ir a vender al rastro, mis torpezas, mi mal hacer, mis exigencias.... subí a tu casa destrozada, no podía, no quería verte ahí sin poderte decir ya nada más, sentí en lo más hondo un grito subir de mis entrañas: ¡No llegué a tiempo!

No podía hablar. No podía nada. No podía ni llorar.

Lo pase muy mal ¿sabes?, y ahora que creo que lo sabes, estoy mejor, pero he necesitado tiempo y sobretodo, me ha salvado algo que les ocurrió a dos hermanas, y que el evangelio de San Juan nos lo relata. Para mi fue una iluminación tan clara que hoy te puedo decir que he recobrado las ganas seguir luchando, de seguir caminando con todos tus amigos que son los nuestros, de denunciar, de gritar que no hay derecho que la enfermedad mental no la traten como debido en la salud pública... hoy tengo fuerza Salva, y fíjate, te cuento lo sabroso de lo que me ha ocurrido:

A estas dos hermanas se les murió su hermano, llamaron a Jesús cuando se puso mal para que lo curara, pero Jesús no llegó y su hermano murió. Cuando llegó, una de las hermanas, que se llamaba Marta, le pregunto por qué no había acudido. En el fondo ella gritaba lo que a lo largo de los siglos han gritado tantas personas protestando, clamando y hasta casi insultando a un Dios, acusado de impuntual, de no estar cuando lo necesitamos. Jesús le interrogo por su fe en aquel contexto de muerte, de incomprensión por su tardanza, de su no estar en su dolor.... “¡Si crees vivirá!” ¡Ellas creyeron! Y parece que recobro la VIDA.

Hoy, testigo de que Jesús es la resurrección y la vida y de que quien cree en EL vivirá para siempre, me siento invitada a la danza de la vida, y puedo decirte convencida: “Dejad que sea Otro quien mida nuestros tiempos, ritmos y compases, Recordemos que El siempre llega a tiempo, pero a su tiempo, no al nuestro, y que tendremos que ser pacientes y convertir nuestra prisa en espera y nuestra impaciencia en vigilancia.” Quiero acostumbrarme a su lenguaje: si decimos de alguien que “está muerto” El nos dice que “está dormido”.

Cuando me creía estar haciendo todo por ti, cuando todo iba siendo encauzado, cuando te llego el momento de poder trabajar... cuando me creía haber llegado, ¡zás! Me sorprendes como en tantas ocasiones y te vas, dejándome con la brocha en la mano, te vas sin hacer ningún ruido... tranquilamente, así he comprendido que nada ni nadie depende de mi, que el único Señor de la VIDA es Dios .He aprendido que es EL quien conduce la danza de la vida, pasando por el abismo de la muerte.

Ahora creo más que nunca, que no es inútil permanecer de pie ante los crucificados de la historia porque el Dios de la vida arrancará sus vidas de las fosas y nos invita a permanecer en la danza de la justicia que restaura la paz, una paz donde los verdugos no triunfan sobre sus victimas y donde las victimas no se vengarán de los verdugos.


<< VOLVER AL SUMARIO SUBIR^