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 Enero 2008 nº 244 - PERSONAL

Anawim, Sensibilidad hacia las heridas del mundo hecha arte
Rock comprometido y evangélico
Beatriz Tostado

  “Lo cristiano tiene que ver con la Buena Noticia para los crucificados de la sociedad.”. Lo dicen los de Anawim, un grupo de rock que anda musiqueando desde hace más de una década desde la ecuación “pasión por la música + situados en los márgenes + otra iglesia es posible” (o también “música potente arropando letras comprometidas socialmente, desde un trasfondo evangélico-profético”).

“Nos indigna que este mundo rico y opulento cada vez genere más pobreza y exclusión, y para que esa indignación no se convierta en desesperanza gritamos con fuerza mirando al cielo y arrimando el hombro. Y el mejor género musical para gritar es el rock”. Quienes lo cuentan son los actuales miembros del grupo, que llevan ya seis años juntos, Jaime Fraile a los teclados, Txus a la flauta, Gemma Gabaldón a la voz, Joselu al bajo, Juan Carlos Gil a la batería y Pepe Laguna a las guitarras. Son seis amigos a los que les une la música y “una sensibilidad común hacia las heridas del mundo”.

“Algunos trabajamos en contextos de exclusión y todos, de alguna forma, estamos relacionados con colectivos marginados y participamos de colectivos eclesiales de base”. De ahí brota la música. “Nuestras canciones cantan lo que querríamos ver pero también, y sobre todo, lo que ya estamos viviendo, surgen de la esperanza y la experiencia”.
Su primer disco fue “Dale Alas” (1994) y desde entonces no han parado. “El grito en el cielo” apareció en 1999 y el recopilatorio “Barro” en 2002; la unión de esos dos títulos sintetiza la filosofía del grupo, “los pies en el barro y el grito en el cielo”. “Igual que la Teología de la Liberación se caracteriza por ser una reflexión situada desde el lugar de los empobrecidos, nuestra música parte desde los lugares de exclusión que piden a gritos un mundo nuevo y justo”, explican. Por el tipo de mensaje se sitúan, ellos mismos lo reconocen, cerca de lo que algunos llaman “música cristiana” y, desde ahí, cuentan, “participamos en eventos organizados por parroquias, festivales, pero nunca nos hemos metido de lleno en los circuitos de estos tipos de música, porque preferimos estar a una distancia prudencial de saraos eclesiales”. Les agrada cuando les llaman “ONG totalmente desvinculadas de grupos religiosos” para que toquen en algunas de sus campañas. “Creemos que el mensaje y la música que hacemos puede ser escuchado por cualquiera, sean cuales sean sus creencias. La denuncia de las injusticias y el anuncio de otro mundo posible son mensajes universales”

Cultura: bien común no mercantilizable

La impronta de esos mensajes de utopía define precisamente “Barrio esperanza”. “El disco es un fiel reflejo de cómo sonamos en directo. Sin trampa ni cartón. Lo que suena en el CD es lo que hacemos en el escenario. Además es un disco más alegre y vitalista que los anteriores; la denuncia social que sigue estando presente en el 99% de los temas es menos crispada. Cantamos las mismas verdades políticamente incorrectas de siempre pero con un poco más de guasa y mucha más poesía”. Barrio Esperanza es, asimismo, el primer disco totalmente autoproducido, fruto de un “posicionamiento ideológico” y de los “caminos turbios” de la experiencia con la industria musical.
Arrabal producciones “apuesta por el uso de Licencias Libres para las canciones.
 
En nuestra web (www.anawim.org) hemos puesto todas nuestras canciones bajo Licencia Creative Commons que protege los derechos de autor pero sin el afán recaudatorio de la SGAE. Además utilizamos software libre para nuestras grabaciones (Musix GNU+Linux)”. Y ofrece servicios a otros artistas. “Nuestro objetivo es que solistas y/o grupos que tengan algo que cantar desde los arrabales de este mundo tengan la posibilidad de grabar sus canciones con calidad, con intención de distribución libre de su obra, y desde una concepción de la cultura como bien común no mercantilizable. Queremos escapar por todos los medios de la lógica neoliberal que convierte en mercancía todo lo que toca”.

Alternativo, no cutre

De momento, trabajan en diversos proyectos bien sabrosos. “Estamos involucrados en la impartición de un curso de Producción Musical en el Centro Juvenil del Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes. El diseño y mantenimiento de la web del moceop, basada en el Spip (software libre bajo licencia GNU/GPL) y el diseño de la nueva web de duendeduca, también en Spip. Además, se ha acercado hasta nosotros un “artista arrabalero” y veremos cómo encauzamos la primera producción de Arrabal.”.

Y apuestan por las cosas bien hechas. “Lo alternativo tiene sus propios espacios que no compiten con las grandes empresas. El nuestro tiene que ver con el fortalecimiento de pequeñas redes de intercambio de conocimiento y arte”, explican. “Y nos preocupa el que lo alternativo no sea sinónimo de cutre. Concretándolo en el terreno musical, los Anawim tenemos claro que nuestros conciertos deben tener el mismo nivel de calidad que el de los grupos comerciales. Esto supone que, para tocar, necesitamos un buen equipo de sonido, técnicos, etc. Este nivel mínimo de calidad nos limita a la hora de actuar. En asociaciones, parroquias, ONG, no existe esta cultura de calidad y en, muchas ocasiones, se echan las manos en la cabeza cuando pedimos tantos metros de escenario o les enviamos el rider con las necesidades técnicas para tocar. Más de un párroco se ha llevado un susto cuando nos ha visto aparecer con la furgoneta cargados de amplificadores, etc. Preferimos no tocar a hacerlo en malas condiciones. Es verdad que siempre buscamos la manera de adaptarnos y que tenemos una alternativa acústica para eventos más pequeños”. En otras palabras. “Queremos que alguien pueda escuchar Barrio Esperanza después de oír el último disco de Amaral sin que esto suponga pasar de una música cuidada al detalle a un sonido cutre”.

Y otra iglesia posible

“Comulgamos con los luchan por hacer de este un mundo más justo y fraterno”, declaran.“Tenemos cerca muchos cristian@s anónimos trabajando en la construcción del Reino”; es una iglesia “donde las mujeres asumen el carisma de la presidencia cuando se lo pide la comunidad, donde se celebran matrimonios entre personas del mismo sexo (donde hay amor allí está Dios), donde importa más la persona que el Derecho Canónico... Una iglesia doméstica; alternativa y marginal dirán algunos, pero real”. Les gustaría una Iglesia institucional “más preocupada por la compasión y el servicio que por el poder y el dogma”.

Para concluir, un saludo. “Queremos destacar la labor de Fermín Ibáñez en la distribución de nuestros discos y el apoyo de nuestras parejas, familias y amigos”. Y una definición. “Somos una banda de rock que disfruta enormemente tocando en directo. Y como dicen los Rolling Stones: Es sólo rock and roll pero nos gusta”.

Más información:
www.anawim.org
www.arrabalproducciones.com
info@arrabalproducciones.com


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