El pasado 21 de mayo la Asamblea General de la Iglesia de Escocia decidió, por 339 votos a favor y 215 en contra, que sus pastores puedan contraer matrimonio con personas del mismo sexo, tal y como permite la legislación escocesa. Se trata de un paso más en el largo camino hacia la inclusión que la principal confesión religiosa de Escocia (una iglesia presbiteriana que carece de obispos) inició hace años. Ya en 2011, y a pesar de las amenazas de cisma de su sector más conservador, la misma Asamblea General decidió poner fin a la moratoria que se había impuesto a sí misma sobre la ordenación de pastores homosexuales, después de que en 2009 Scott Rennie, abiertamente gay y comprometido en una relación estable de pareja, fuera ordenado pastor de una parroquia en Aberdeen. John Chalmers, clérigo principal de esta Iglesia, afirmó que para mucha gente la decisión adoptada no hace más que hacer que las leyes de la Iglesia sean coherentes con las leyes escocesas.

Church of Scotland