Por Eduardo Martín Ruano

¿Música clásica? ¿Zona rural? ¿Violines en un olivar? ¿Escenario en una Almazara?… pásate por la “Sierra del Segura”.

La música clásica y el ambiente rural parecen dos temas muy separados que pocas veces vemos juntos. Desde lo rural hay un difícil acceso a ese tipo de espectáculos que requiere de un cierto nivel social, económico y cultural. ¡Qué pena que haya una parte de la sociedad que no tenga acceso a disfrutar de esa riqueza! ¿No creéis? Los que tenemos contacto con lo rural, sensibilidad o venimos de allí pero hemos podido acceder a un nivel cultural que nos ha permitido disfrutarla, nos quedan las ganas de intentar acercar estos dos mundos de alguna manera.

La sierra del Segura es testigo del festival Música en SeguraSupongo que esto es lo que pensaría el clarinetista Daniel Broncano, hermano “bueno” de David Broncano, humorista y presentador, cuando decidió organizar el festival de música clásica en su pueblo de la sierra del Segura “Música en Segura”.

Es un festival en uno de “Los Pueblos Más Bonitos de España”: Segura de la Sierra, provincia de Jaén, en medio del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas.
“La cuidada y aventurada programación de Música en Segura trasciende las tradicionales divisiones entre géneros y formatos musicales para focalizar la experiencia del público en el puro disfrute de la emoción de la música en directo, siempre en localizaciones fascinantes tanto históricas como exteriores” podemos leer en su página web. Y es que cada concierto es especial y único, preparado para la ocasión en escenarios de lo más peculiares y poco acostumbrados a presenciar este tipo de actividades.

Un cuarteto de cuerdas internacional a la sombra de un olivo, clarinetes en unos baños árabes, conciertos en la iglesia, en las plazas del pueblo, por los rincones desiguales que marcan las casas antiguas, junto a un mirador de una torre medieval, o un escenario principal en la Almazara, el principal núcleo de actividad económica de la zona.

Las actuaciones son únicas y cuentan con música clásica y afines como jazz, swing o flamenco en distintos formatos, ya sean conciertos al uso, improvisaciones sobre proyecciones, música para bailar, desayunos con música, excursiones musicales, yoga en concierto, espectáculos contemporáneos o monólogos con música. También hay espacio para las personas mayores dependientes que no pueden desplazarse, con conciertos en varias residencias de mayores de la zona y para los más pequeños con espectáculos en colegios

Los músicos que pasan por esos peculiares escenarios y propuestas son de la mejor talla mundial de todo tipo de agrupaciones (solistas, tríos, dúos, cuartetos…) y especialidades (música antigua, instrumentistas, cantantes líricos…).

Es, por tanto, un festival de delicatessen musicales con un ambiente exclusivo, único y de alta calidad accesible a los que menos accesibilidad tendrían para ello. El doble objetivo es propiciar acceso a la cultura a una zona rural prácticamente aislada y atraer visitantes a un paraje tan espectacular como es esta zona del Segura.

Hasta la edición de 2019, desde su inicio en el 2014 han realizado unos 73 conciertos alcanzando cerca de 22.500 personas. La edición realizada entre el 15 y el 19 de mayo de este año ha batido record de asistencia con más de 8.000 espectadores, lo que supone casi un 30% más que en su edición anterior de 2018, con un lleno medio del 94% en todas las actuaciones. Con estas cifras queda claro el éxito de un acontecimiento único y especial.

Este festival es bianual y tendremos oportunidad de vivir (aunque con menos intensidad) la delicatessen musical que nos proponen durante los días 1,2 y 3 de noviembre de 2019 a través de un “Cineconcierto”, los “New York Gipsy All Stars” con su repertorio funk, salsa bajo el filtro del jazz, o “Cantoría” cuarteto vocal. La fecha del próximo año será del 20 al 24 de mayo.

Una de las experiencias con gancho, con corazón, lejos de la lógica capitalista que también llega hasta la música, que implica a un pueblo entero en la preparación y organización de todo lo necesario. Algo que seguramente, sea de agrado para las vecinas de Orcera y de Segura, pues es el pequeño de los Broncano, criados en el pueblo, el que lo organiza.

Si te apetece desayunar amaneciendo en un Parque Natural mientras escuchas música de Bach y Beethoven en directo, dar un paseo mientras interpretan Vivaldi o sentarte en una almazara a escuchar un quinteto de saxofones, tu lugar no está en ninguno de los festivales que más verás promocionados estos meses, sino en la cercanía, en la excepcionalidad y en la calidad que durante varios días viven los recónditos pueblecitos de esta comarca