La frase pertenece al Papa Francisco. La dijo en la entrevista que concedió al periodista Jordi Évole mientras sostenía un pedazo de concertina como las que adornan las vallas de Ceuta y Melilla. Si en nuestro anterior editorial afeábamos una de las citas del obispo de Roma acerca del feminismo, ahora sin embargo queremos acercarnos a algunas muy acertadas de cara al ciclo electoral en el que nos hayamos inmersos. Lo hacemos a sabiendas de que otras tantas frases (las referidas a las personas LGTBi+ o ciertas metáforas sobre el aborto) volvieron a defraudar expectativas de quienes buscan una Iglesia a la altura de los tiempos.

Desde hace algunos meses, determinados partidos de derecha y de ultraderecha han vuelto a intentar erigirse como la fuerza política de los católicos a modo reclamo electoral. En un batiburrillo que mezcla realidades costumbristas, civilizatorias, históricas y míticas y que sabe al nacional-catolicismo de toda la vida, levantan la bandera de la tradición y la religión quienes no habrán dedicado muchos segundos a leer con atención el Evangelio.

Así lo indicaba Francisco a la pregunta de Évole: “ -¿Qué le diría a los católicos que están en contra de  inmigrantes? -Que lean el Evangelio ¿No son católicos? Pues que sean coherentes”. También recordaría que “los hombres de Iglesia tienen que pagar impuestos”, que “el que levanta un muro termina prisionero del muro que levantó” o que “una sociedad no puede sonreír al futuro con los muertos escondidos”.

Tengan a mano la entrevista para enviársela a quienes se quieran abanderar de nuestra fe para justificar su odio. Y voten. Por lo que más quieran, voten.