alandar es una revista de información social y religiosa. Es una publicación independiente que nace en 1983 de la mano de un grupo de profesionales de la comunicación, creyentes, en su gran mayoría laicas y laicos. No depende de ninguna congregación, instituto o movimiento religioso. Para asegurar dicha independencia se constituyó como Sociedad Limitada en la que las participaciones también están limitadas para que no haya accionistas en mayoría.

En este momento y desde alandar, intentamos, como creyentes anónimos pertenecientes a distintas comunidades y grupos, hacer una publicación comprometida con el Evangelio, constructora del Reino, anunciadora de la Buena Nueva de Jesús de Nazaret.

Libre y autónoma: No depende de ninguna congregación, instituto o movimiento religioso

Una Buena Nueva que hoy se nos hace presente en muchos puntos del planeta donde hombres y mujeres se comprometen con sus hermanas y hermanos más desfavorecidos, los excluidos del sistema feroz. Pero la exclusión no solo se da en los países empobrecidos del Sur con las personas pobres y marginadas, la exclusión se da en nuestra misma Iglesia, aquí, ahora… Son esos otros grupos: sacerdotes que no han hecho de su celibato un fin sino un medio y que un día optaron por casarse sin dejar de ejercer su sacerdocio, hombres y mujeres con una opción sexual no convencional, gays y lesbianas que se consideran y quieren ser católicos, que se sienten queridos por Dios y excluidos por la Iglesia, divorciados y divorciadas que quieren rehacer sus vidas dentro de la Iglesia de Jesús, teólogos y teólogas, seglares y sacerdotes a los que se les niega la posibilidad de opinar.

Tantos y tantos grupos y personas que, como a veces no tienen sitio en otros medios, intentamos que este sea el lugar donde puedan expresar su voz y su palabra.

Un medio que recoja la vida de la iglesia de base

Desde los comienzos de alandar, hace ya más de 30 años, se piensa en un medio que recoja la vida de la iglesia de base para darla a conocer y, de esta manera, desde la vida, difundir la Buena Noticia.

Hace 30 años esto era necesario, hoy estamos mucho más convencidos de la necesidad de esto. Y aquí confluyen nuestras dos grandes preocupaciones: el mundo de las personas excluidas, las preferidas de Jesús y, por otro lado, los medios de comunicación como uno de los elementos clave para cambiar la percepción del mundo y por lo tanto poder llegar a vivir una fraternidad universal, incluso dentro de la propia Iglesia.

Tortuga Lentilla