“Los idiomas no son sexistas, ni xenófobos. Los usos lingüísticos son los que causan desigualdad”
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“Los idiomas no son sexistas, ni xenófobos. Los usos lingüísticos son los que causan desigualdad”

Amelia Barquín, filóloga y feminista, es profesora de Educación Intercultural y de Educación y Género en la facultad de Humanidades y Educación (HUEZI) de Mondragon Unibertsitatea. Ofreció en el Foro Gogoa una charla sobre Los lenguajes con que construimos la desigualdad.

Amelia Barquín se reconoce y habla como feminista. Es también filóloga. ¿Cuál sería una definición atinada de feminismo?

Bueno. En el diccionario se pueden encontrar acepciones precisas. A mí me gusta una definición de la escritora y periodista Nuria Varela, que dice que “el feminismo pretende que los seres humanos sean lo que quieran ser y vivan como quieran vivir, sin un destino marcado por el sexo biológico con el que hayan nacido”. Esa definición hace hincapié en la igualdad y en la libertad. Marina Subirats, feminista y educadora, escribió que “cada ser humano debe ser libre para elegir aquellas actitudes que le son afines, debe poder combinar las características masculinas o femeninas que habitan en su persona y poder hacerlo desde la libertad, en la dosis y en las circunstancias que le parezcan más convenientes”. ¿Quién dice que la ternura es una cualidad femenina o que la valentía es un valor masculino? Ambas cosas, ternura y valentía son cualidades humanas.

La esperanza crece en Tacumbú
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La esperanza crece en Tacumbú

Esta es una historia de lucha comunitaria, de la lucha de los más pobres entre los pobres por hacer de su barrio un lugar donde poder vivir dignamente. Comenzó hace casi tres décadas, liderada por un español que unió su vida a la de un grupo de familias que habitan los arrabales de Asunción.

El río Paraguay, a su paso por la ciudad de Asunción, es un gran manto de agua, caudaloso, que baja sereno camino de Argentina. En sus orillas se encuentran los que aquí llaman “bañados”. Son barrios en los que, durante años, se fueron asentando las familias que llegaban a la capital huyendo de la pobreza del interior del país. Con unas maderas, varios palos y mucha angustia levantaban sus chabolas. Así sucedió en el bañado Tacumbú, uno de los que forman el gran Bañado Sur.

“Con Francisco, el Evangelio es la norma y han cambiado los modos de análisis en la moral católica”
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“Con Francisco, el Evangelio es la norma y han cambiado los modos de análisis en la moral católica”

Marciano Vidal, exdirector del Instituto Superior de Ciencias Morales de Madrid, es autor del manual Moral de Actitudes y ultima la redacción del séptimo tomo de una Historia de la Teología Moral. En el Foro Gogoa habló sobre la renovación que el papa Francisco trae a la moral católica.
«¿Qué podemos ofrecer? Los cristianos somos un grupo más que, como otros, hace discernimiento sobre qué es lo humano. Lo propio de la moral cristiana no son los contenidos, en ellos coincide con los de cualquier otro grupo que busque lo que es humano. Pero tenemos un horizonte de sentido, el sentido que aporta Jesús de Nazaret, abierto a la esperanza y la trascendencia, que da fuerza y orientación y ese es un capital moral de primer orden, acorde con las demandas de cada tiempo.»

Daesh a la conquista de África
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Daesh a la conquista de África

El califa Abu Bakr al-Bagdadi, máximo dirigente de Daesh, ha declarado su intención de subdividir el norte y oeste de África en tres grandes regiones una vez que el grupo empiece a expandirse más allá de las orillas del Mediterráneo, donde se concentra en la actualidad.

La primera (Alkinana) englobaría a Sudán, Chad y Egipto. La segunda (Habasha) a Eritrea, Etiopía, Somalia y Kenia. Finalmente, la tercera (Maghred) estaría compuesta por los cuatro estados del norte de África restantes: Marruecos, Argelia, Túnez y Libia, más Mauritania, Níger y Nigeria. Esto también nos da una idea de cuáles serían los planes de expansión de esta organización.

“El diferente tiene también derecho a nuestra indiferencia”
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“El diferente tiene también derecho a nuestra indiferencia”

Demetrio Velasco, doctor en Ciencias Políticas y catedrático emérito de la Universidad de Deusto, ha sido vicepresidente de la Comisión General de Justicia y Paz española. Pertenece al consejo de redacción de las revistas Iglesia viva y Papeles de Deusto. Vino a hablar en el Foro Gogoa sobre “Utopías, populismos y realismo político”.

Atendiendo al momento que vivimos usted se refiere a menudo a la “Crítica de la Razón Cínica”. ¿Por qué lo hace?

El cinismo es una falsa conciencia ilustrada. En esta crisis global, las instituciones políticas y financieras, algunas de ellas carente de legitimidad democrática, han impuesto un “fascismo financiero”. Defienden la absoluta prioridad de satisfacer las demandas de los acreedores y para ello aplican políticas de austeridad antidemocráticas e insolidarias. Así han hecho, literalmente, cierta la afirmación del papa Francisco, quien asegura que “esta economía mata”. Cuando, en situaciones críticas como la actual, los ricos y poderosos quieren legitimar su conducta, por criminal e irresponsable que sea, acaban siempre no solo exculpándose a sí mismos sino, además, responsabilizando y culpando a los demás. Banqueros, ejecutivos, empresarios, políticos y élites varias pretenden legitimar sus escandalosos comportamientos, sus provocadoras ganancias y sueldos, con el sofisma de que eso “es lo mejor para todos”. Y llegan a culpar a los más débiles: inmigrantes, pensionistas, trabajadores del sector público y beneficiarios del “indeseable” Estado de bienestar de poner en peligro, con sus demandas y exigencias, el “bien común”.

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Argentina: un país con emergencia social y organización popular
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Argentina: un país con emergencia social y organización popular

El actual gobierno argentino está en manos de grupos concentrados de la economía que, cíclicamente, sumergieron a la población en un laberinto que inexorablemente la condujo a la desesperación.

Como desoladora profecía, teñida de un profundo dolor jamás escuchado por un pueblo que estaba obnubilado por discursos vacíos de contenidos que le auguraban felicidad, años atrás el Grupo de Curas argentinos en la Opción por los Pobres sentenció que “los grupos dominantes no tienen aprecio por la democracia ni amor a la Patria… esta película ya la vimos… grupos poderosos lograron hacer de la economía lo que ellos querían: poco después el país se incendió. Tras el incendio, vino la retirada luego de saquear el país, vaciarlo y quebrarlo en exclusivo beneficio propio”.

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