Violencia de género: no son cosas de la edad

Violencia de género: no son cosas de la edad

Es una de las realidades de maltrato más invisibilizadas y no por ello menos graves. Si las personas mayores son un colectivo de por sí casi inexistente en el debate mediático y político, los abundantes casos de violencia machista a partir de los 65 años quedan socialmente silenciados.
La falta de denuncias y, muy especialmente, de acompañamiento endurecen la cotidianidad de muchas mujeres que llevan décadas sufriendo en silencio.
El maltrato dentro de la pareja no es exclusivo de una determinada edad. Muchas veces se prolonga durante años y las estadísticas demuestran que las mujeres más mayores son las que menos denuncian.

“Me llamo Lucía y he sido maltratada desde que nací. Ahora tengo setenta años, pero mi vida empezó a los cincuenta, cuando el hombre con el que me casé salió de mi casa y de mi vida”.

He tenido un sueño

He tenido un sueño

Siempre he sido una persona que por la noche he tenido mucha actividad. No piensen mal, me explico. Siempre he soñado mucho, sueños muy bien estructurados y de los que luego, generalmente, me he acordado. A veces, el sueño se hace tan real que me despierto pensando que es algo que estoy viviendo.

Atender a la víctima… y mejor prevenir

Atender a la víctima… y mejor prevenir

La Fundación Luz Casanova está entre las pocas instituciones con programas para abordar la violencia de género en adolescentes. Después de décadas de trabajar con mujeres adultas maltratadas, saben bien que el problema comienza, con frecuencia, mucho antes.

Vamos a cambiar el mundo… por narices

Vamos a cambiar el mundo… por narices

Anawin, un grupo musical que canta, desde la fe, música social y religiosa y que se ha caracterizado por su compromiso social con distintas asociaciones…

Sumar más que dividir

Sumar más que dividir

La violencia en las adolescentes es un fenómeno que va creciendo desmesuradamente. En el programa que la Fundación tiene desde hace dos años se ha doblado el número de chicas atendidas. Hemos pasado de 54 casos en 2014 a 111 casos en 2015.