Un Mundo de Papel, publicado por la Fundación APAI, en la colaboración de RECIPAP, es un cuento infantil, con texto de Susanna Isern e ilustraciones de Daniel Montero, en donde su personaje principal -“el oso Grandullón”- y sus amigos del bosque quieren transmitir el amor por el papel y la importancia de su reciclaje, pero también valores como la amistad, la solidaridad, la cooperación…

La unión de las ilustraciones de Daniel y de los chicos de la Fundación han permitido crear un nuevo prisma por el que admirar este Mundo de papel. Un proceso similar al del reciclaje del papel, donde varios componentes se entremezclan para crear un nuevo y único elemento.

El cuento nos presenta a Grandullón, un gran oso que vive en el bosque. Un día se encuentra una libélula de papel colgando de una rama. Grandullón se queda tan prendado de ella que, desde entonces, comienza a crear un mundo de papel alrededor de su casa: pájaros, mariposas y libélulas de papel que cuelgan de los árboles. Cajas de cartón que convierte en casitas para sus amigos los animales más pequeños. Columpios y toboganes de papel…

Todos los animales le van regalando papel y cartón que ya no utilizan para que siga creando su mundo y, a su vez, Grandullón está cada vez más rodeado de amigos. Su mundo de papel es un auténtico reclamo en el bosque. Se trata de un mundo de ensueño donde los animales ríen, comparten, bailan, cantan…

Pero una noche, mientras todos duermen, hay una tormenta muy virulenta de verano en el bosque. Comienza a llover a raudales y en poco tiempo, aquel maravilloso mundo de papel se desmorona. Cuando Grandullón se despierta a la mañana siguiente y ve aquel desastre se pone muy triste. Todo el papel se ha echado a perder, se ha convertido en una especie de masa mojada.

pag29_signostiempos2_webGrandullón está tan disgustado que, a pesar de ser verano, se encierra en casa a hibernar. Todos los animales observan la situación con preocupación. Pero la tortuga, que es muy sabia y que ha vivido muchos años, les cuenta que en las profundidades del bosque viven los castores del papel, los cuales son capaces de arreglar aquella catástrofe.

Los animales cargan aquella gran cantidad de masa mojada y se dirigen a las profundidades del bosque en busca de los castores del papel. Tras días de trayecto llegan a un lugar muy curioso, es una especie de “fábrica” donde los castores trabajan el papel. Los animales dejan allí el papel mojado y los castores lo recomponen.

Una vez de vuelta con el papel y el cartón restablecido, los animales vuelven a crear un mundo de papel alrededor de la casa de Grandullón. Cuando ya lo tiene listo le despiertan para que salga fuera de casa y se lleve una sorpresa.
Grandullón se emociona al ver lo que han hecho sus amigos. Estos le explican lo que ha ocurrido y lo que han conseguido hacer los castores del papel.

Desde entonces todos vuelven a ser muy felices disfrutando del mundo de papel. Eso sí, para días de lluvia han previsto un enorme tejado de hojas y ramas para protegerlo.

Oportunidades y sensibilización

La Fundación APAI, fundada en 1994, tiene como objetivo principal conseguir la integración socio-laboral en la vida de los jóvenes con discapacidad, para ello, día a día, potenciamos el desarrollo continuo de su autonomía personal, educativa y laboral.

La Fundación impulsa un Centro Especial de Empleo, ubicado en San Sebastián de los Reyes, donde jóvenes con discapacidad intelectual tienen un puesto de trabajo remunerado fabricando de forma tradicional papel artesanal para uso cultural, artístico y comercial.

Además, desarrollan aulas didácticas y talleres, donde enseñan el origen, proceso de fabricación, usos y el reciclaje del papel a los más de 5.000 alumnos y alumnas de diferentes colegios de la Comunidad de Madrid que visitan anualmente sus instalaciones.

La venta del libro servirá para recaudar fondos para apoyar las actividades de la Fundación APAI. Para adquirirlos y colaborar: www.fundacionapai.org