Martha y Gert HeizerSegún la información del diario Tiroler Tageszeitung, los austriacos Martha Heizer, presidenta del Movimiento Internacional We Are Church (Somos Iglesia) y su esposo, Gert Heizer, han sido excomulgados por «simular la celebración de la eucaristía», uno de los graviora delicta que deben ser juzgados por la Congregación para la Doctrina de la Fe con un procedimiento especial. El diario alemán Die Welt asegura que la información ha sido confirmada en «círculos católicos».

Martha Heizer, de 67 años, preside Somos Iglesia en Austria desde el pasado 7 de abril y es una de las fundadoras de este movimiento. Es conocida por sus manifiestos a favor de la ordenación de las mujeres y la «renovación de la Iglesia por los laicos». Desde 2012 preside el International Movement We Are Church (IMWAC), «Movimiento internacional Somos Iglesia». Aunque actualmente está jubilada, trabajó como profesora de la Facultad de Teología de Innsbruck y, junto con su marido (también profesor universitario de Pediatría), asiste regularmente a una parroquia.

Además, el matrimonio pertenece a una pequeña comunidad que se reúne en las casas y, desde hace unos años, tomaron la decisión de celebrar la eucaristía aunque no hubiese ningún presbítero. Es una práctica cada vez más extendida, por diversas razones en todo el mundo, aunque, según el canon 1379 del Código de Derecho canónico, constituyen graviora delicta (“delitos graves”).

El obispo de Innsbruck, monseñor Manfred Scheuer, emitió personalmente el decreto a la pareja el miércoles 21 de mayo por la noche. ¿La razón de las dos excomuniones? Celebrar misas sin sacerdote en la residencia de la pareja.

Con esta decisión, el obispo Gerhard Ludwig Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se mantiene aferrado a su posición anterior: en 2009, el prelado alemán, entonces obispo de la diócesis de Ratisbona, había suspendido a Pablo Winckler, director de Somos Iglesia en Alemania.

Tanto Martha como Gert Heizer rechazaron inmediatamente la condena. «No lo aceptamos porque cuestionamos íntegramente todo el proceso», dijo Heizer, quien ha asegurado sentirse «profundamente consternada al estar en la misma categoría que los sacerdotes pedófilos», en alusión al procedimiento seguido en su caso. En su opinión, «este procedimiento muestra hasta qué punto la Iglesia Católica necesita renovación».

El movimiento Somos Iglesia ha rechazado también en un comunicado el decreto de excomunión y ha expresado su solidaridad con Marta y Gerd. «Su lugar está de lleno dentro de la Iglesia de la cual se sienten parte a pesar de lo que digan aquellos que afirman proteger la fe y sólo protegen el derecho canónico».

Para Vittorio Bellavite, portavoz de Somos Iglesia en Italia, que los seglares puedan celebrar la eucaristía es un intento de «mejorar la coherencia con la práctica y la enseñanza de Jesús para que el Evangelio sea más accesible y comprensible para todo el mundo». Por ejemplo, en América Latina, «donde la presencia regular del sacerdote es muy difícil, se está instando a que haya viri probati (y, en perspectiva, mulieres probatae)». Incluso el obispo de la diócesis de la Amazonia en Brasil, Ervin Krautler ha hecho una petición en este sentido recientemente al papa Francisco.

Para Bellavite esta excomunión es un gesto del cardenal Muller para, «de manera indirecta, atacar el nuevo camino y las reformas esenciales que el papa Francisco está tratando de poner en marcha».

Información de la Santa Sede y de la Diócesis de Innsbruck

Por su parte el padre Lombardi, director de la sala de prensa de la Santa Sede, precisó a la agencia I.Media que la excomunión ha sido declarada por la diócesis de Innsbruck -no directamente por Roma- y que se trataba de la constatación de una excomunión latae sententiae, «automática», como consecuencia de la gravedad del delito, que consiste en que una persona no ordenada pretenda celebrar la Eucaristía.

Posteriormente, monseñor Manfred Scheuer, obispo de Innsbruck, ha confirmado a la agencia Apic la «autoexcomunión» de Martha Heizer y su marido. Recordó que la celebración de estas eucaristías sin sacerdote, de las que informó la televisión austriaca ORF en 2011, le obligó a abrir una investigación y a «tomar medidas legales». Lamenta «no haber podido convencer a los esposos Heizer de que se retractasen, evitando así el procedimiento penal». El obispo asegura también a la agencia que la constatación de esta «autoexcomunión» no es una victoria y que la ha realizado «con gran dolor».

«Puesto que la Eucaristía es, esencialmente, una celebración de toda la Iglesia, no puede haber una eucaristía privada. Los criterios de validez de la Eucaristía no pueden depender de la voluntad subjetiva y la opinión de los participantes», añadió el obispo de Innsbrück.

Los obispos españoles expresaron su oposición a la Corriente Somos Iglesia mediante un comunicado de la Conferencia Episcopal Española, el 10 de julio del 2002. En él afirmaron que dicho grupo de disidentes «no es un grupo eclesial y no ha recibido ninguna aprobación ni reconocimiento canónico».