Contestemos, participemos, para que la Iglesia abrace a todos y todas en su diversidad.¿Alguien ha oído hablar de que el Vaticano está haciendo una encuesta entre las y los fieles católicos? Pues, además de ser verdad, todo el que lo haya oído habrá pensado que es algo inusitado.

Vamos a centrarnos. Se está preparando un sínodo sobre la familia. Un sínodo es una reunión de obispos, generalmente elegidos por las conferencias episcopales, que se reúnen para hablar de un determinado tema. Se supone que es una forma de asesorar al papa. Los sínodos modernos comenzaron a partir del Concilio Vaticano II. No han sido muy útiles. Sus reflexiones han sido relativamente abiertas –había obispos que decían cosas interesantes– pero al final todo quedaba en una aportación al papa que, más tarde, publicaba un documento sobre el tema a veces sin mucha relación con lo dicho en el sínodo.

La novedad está en que para preparar este sínodo el Vaticano ha hecho pública una encuesta para ser respondida por todas las personas que se consideran miembros de la Iglesia. La forma como se haga llegar la encuesta a los fieles se deja a las Conferencias Episcopales. De hecho, los obispos de Inglaterra han colgado la encuesta on line y así recibirán las respuestas de los católicos de sus diócesis. No sabemos la forma que elegirán los obispos españoles pero alguna tendrán que elegir.

Son 39 preguntas en torno al tema de la familia y la moral y pastoral familiar. En una primera lectura, diríamos que los que las han formulado, lo han hecho desde un determinado punto de vista muy curial, muy vaticano, poco de la realidad que se vive en la calle. Pero esto, a mi modo de ver, no tiene mucha importancia. Lo importante, lo bueno, es que son preguntas abiertas. Dan libertad al que responda para exponer ampliamente lo que piensa. Y razonarlo. Se puede decir mucho. Se puede aportar mucho. El trabajo de hacer una síntesis de las respuestas va a ser hercúleo pero vamos a confiar de entrada en los responsables de hacerlo.

Diría que esta encuesta es otro signo de esperanza. Hay que estar atentos a ver lo que da de sí. Pero no entrar en la condena por principio. Se nos da una oportunidad para participar. ¡Participemos! Que lleguen más respuestas de las que puedan manejar. Que se oigan todas las voces. Aunque se forme un cierto guirigay. Que llegue arriba la voz de los de abajo, de los que piensan y viven diferente. Y recordar que nos une la misma fe en Jesús. Y el mismo deseo de ser fieles al Evangelio. Por eso, debemos estar unidos en el esfuerzo para que nadie quede fuera y para que se oiga la voz de todos. Que se oiga la voz plural de las familias plurales de nuestra sociedad. De las familias creyentes. Eso nos hará más católicos, más Iglesia.

Religión Digital ha puesto en marcha una encuesta electrónica para que todo el mundo que quiera participar desde España pueda hacerlo. Puedes dar tus respuestas haciendo click aquí.