Batiburrillo

GetAttachment4-2.jpgMi nombre es Harvey Milk
Dirección: Gus Van Sant

Basada en hechos reales, SEAN PENN, interpreta a Harvey Milk, quien decide dejar su puesto de ejecutivo en Wall Street para salir del armario y mudarse al barrio Castro, de San Francisco, con su compañero.
En la calle Castro viven muchos otros homosexuales, tanto que la zona se convierte en un enorme gueto donde pueden expresarse con libertad y reivindicar respeto. Milk decide entrar en política y comienza una campaña, basándose en los derechos humanos, pero sobre todo y principalmente, en los derechos de los hombres y las mujeres gays.
En todo su camino se encuentra con la dura oposición de los más conservadores y, por supuesto de los más religiosos, aquellos que, en nombre de Dios, rechazan e intentan que otros también rechacen a aquellos que no son iguales a ellos.

Viendo está película no podemos dejar de hacer paralelismos con situaciones que vivimos actualmente en España, sólo que esta situación real se vivió durante los años setenta. Mucho ha llovido para seguir repitiendo los mismos argumentos.
Una recomendación. No se la pierdan

Ch. Mármol

GetAttachment5-2.jpgEl silencio de Dios y otras metáforas
Alfonso Armada y Gonzalo Sánchez-Terán,
Editorial Trotta, 2008.

Entre 2002 y 2005 el suplemento dominical del Grupo Vocento, El Semanal (hoy XL Semanal) publicó alternativamente unas “cartas” enviadas desde dos de los lugares más dispares de nuestro mundo: Alfonso Armada, corresponsal de ABC, nos hacía llegar los ecos de la ciudad de Nueva York; Gonzalo Sánchez-Terán, cooperante del Servicio Jesuita a Refugiados, nos encogía el alma y la conciencia desde África Occidental. La editorial Trotta, que es un oasis para el espíritu, ha recuperado aquel intercambio de historias y reflexiones en forma de libro. Tanto Alfonso como Gonzalo escriben de lo que ven, pero no desde una atalaya sino haciendo suya, en sus entrañas, la vida y la suerte de los desposeídos de la riqueza y de la justicia, entre rascacielos o entre ráfagas de metralla. Hay en este libro, de prosa resplandeciente, vida a raudales entre condenas a muerte y ganchos directos a nuestros corazones enfermos de indiferencia.
Este libro no puede no leerse.

Carlos Prieto

GetAttachment6-2.jpgÉsta es nuestra historia – El libro de tu adopciónAna Berástegui y Blanca Gómez Bengoechea (ilustraciones de Xavier Salomó), Editorial SM, 2008.

Un regalo muy habitual cuando algún ser querido tiene descendencia es el de un álbum en el que registrar los acontecimientos relevantes de los primeros años de vida de su hijo o hija. Pero ¿y si llegó de otra manera?
Ana Berástegui y Blanca Gómez Bengoechea, del Instituto de Familia de Comillas, han cocinado una alternativa estupenda para recoger la historia de nuestro hijo o hija adoptado, con preciosas ilustraciones de Xavier Salomó. Con el tiempo, la familia podrá repasar todos los avatares del proceso, el de los padres adoptantes y su particular itinerario y el del hijo que llegó, muchas veces de otro país y de otra cultura.

El libro da valor a toda la historia pasada, y con ello consigue que la vida en común que comienza con la adopción sea más hermosa y más rica.

Carlos Prieto

La elegancia del erizo
Muriel Barbery
Ediciones Seix Barral

GetAttachment7.jpg“Yo suplico al destino que me dé la oportunidad de ver más allá de mí misma y de conocer a la gente”. Esta oración laica de Paloma, una niña de doce años que vive en el número siete de la parisina Rue de Grenelle motivará que, poco a poco, trabe amistad y conozca de verdad a Renée Michel, la portera del inmueble. Una mujer tan inteligente como la niña, pertenecientes ambas a mundos distintos, pero que se esfuerza en ocultar lo más posible su verdadera personalidad y se esconde tras el papel de portera de un inmueble lujoso del centro de París.

Paloma es hija de una de las familias vecinas del edificio, una niña atormentada con ideas suicidas y asqueada por la contemplación de una familia -sus padres y su hermana- que se comportan tal y como le les pide que se comporte una familia bien, donde el marido tiene un cargo político de altura, la esposa se gasta una fortuna en su psiquiatra y la hermana estudia filosofía de altas pretensiones pero de huecos resultados en un centro de prestigio.

La llegada al edificio de un nuevo vecino, el señor Ozu, desencadena una estimulante tormenta de sentimientos. La falta de prejuicios de Ozu, más interesado en las personas que en el papel que ocupan en el gran teatro del mundo, pondrá en contacto a la niña con la portera, realmente a Paloma con Renée. A partir de entonces, se va a crear un bellísimo triángulo de confidencias, de sentimientos aflorados, de autenticidad.

Es esa mirada limpia de Ozu sobre las personas, sin prejuicios, la que provoca una especie de catarsis en esta exquisita novela. La amistad que entablan Paloma y Renée pondrá al descubierto las razones por las que la portera se esfuerza en parecer lo que no es y terminará cambiando el horizonte vital de la niña.

“La señora Michel tiene la elegancia del erizo: por fuera está cubierta de púas, una verdadera fortaleza, pero intuyo que, por dentro, tiene el mismo refinamiento sencillo de los erizos, que son animalitos falsamente indolentes, tremendamente solitarios y terriblemente elegantes”, dice Paloma.

Ricardo Olmedo

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