Pandemia

Me aíslo porque te quiero,
porque me importas
más que yo mismo.
El ser más social
¡en su madriguera
por cariño!

¿Quién dijo que la solidaridad
es una actitud desusada?
Y sí, claro que hay villanos
pero a esos hay que aislarlos doblemente,
no más publicidad a esa minoría
débil y exasperada.

La inmensa mayoría
héroes
anónimos, tranquilos,
descubriendo el cara a cara
del teléfono, de los balcones,
de los wasaps, de los vídeos.
El cara a cara que es
lo más opuesto al “reenvío”,
a la noticia falsa,
interesada, ideologizada.

Qué bellos son
los abrazos virtuales,
poder sentir el afecto
en el más duro aislamiento.
No te toco para no herirte,
nos acariciamos en la distancia cero
de la separación física.
¿Lo entendemos?

Cuando el viento dé la vuelta…
con qué ganas
nos besaremos,
nos colgaremos del cuello
de los seres queridos,
socializaremos en las casas,
en los bares, en las terrazas.

Pasearemos por las calles
y exigiremos caminos.
Llegará pronto el momento
en que visitaremos juntos
a nuestros amigos,
a nuestros, familiares,
a nuestros vecinos,
a la gente que más nos necesite.

Aislados, sí, pero sin olvidar
que los vulnerables de siempre
ahora son aún más vulnerables,
que los pobres
aún son más pobres,
que los transeúntes
no tienen dónde confinarse.

Ahora es el momento
de protegernos unos a otros,
de mantener distancias
físicas pero no emocionales.
De sentirse tan cerca
como los labios en el beso,
como los dedos en la caricia:
a distancia,
pero nunca del corazón.

Mañana
necesitaremos
volver a cuidarnos
cara a cara,
mano a mano,
cuerpo a cuerpo,
porque eso será
lo que nos proteja
de la miseria,
del sufrimiento,
de la estupidez,
de la barbarie
y del miedo.


Ventana con Arcoiris. Foto: Manuel Martín Vicente
Ventana con Arcoiris. Foto: Manuel Martín Vicente

Autoría

  • Luis Miguel Uriarte de los Santos

    Nací en Madrid, donde resido, el 17 de agosto de 1957. "De ciencias" (ingeniero de Telecomunicación /consultor/investigador) y "de letras" (lector/ escritor/ estudiador voluntarioso de muy diversas disciplinas) o quizá, sencillamente, alguien "con curiosidad". Actualmente jubilado, trabajé por más de 20 años enTelefónica y en otras empresas del sector de las Tecnologías de la Información, actualmente estoy en la Junta Directiva de la Asociación Alandar, que edita la revista de información social y religiosa, ahora plenamente digital. Pertenezco a la Comisión permanente de Redes Cristianas y colaboro con el Grupo de Investigación de Organizaciones Sostenibles de la ETSII. He colaborado con la ONG Aula de Solidaridad desde su fundación en el año 2000, de la que fui presidente, así como con la ONG Energía sin Fronteras, en la que he participado en numerosos proyectos. En paralelo, mi poesía ha ido apareciendo en diversas revistas y difundida en diferentes recitales y eventos. He publicado cinco libros de poemas: Como flores en un laberinto (1996) (Ópera Prima), Antes del recuerdo (2008) (Edición Personal- Ópera Prima), Por caminos inciertos (2014) (Opera Prima), Hebras de Aire (2016) (Editorial Monte Carmelo) y Hebras de Aire (2018) (Diversidad Literaria). Otras publicaciones: La responsabilidad social empresarial. Oportunidades estratégicas y de recursos humanos en Pirámide –Anaya (2010) (junto a A. Moreno y G. Topa). Participación en dos libros colectivos de la Real Academia de Ingeniería: Tecnologías para el Desarrollo Humano de las Comunidades Rurales Aisladas (2011) y La Contribución de las TIC a la Sostenibilidad del Transporte en España (2009) y diversos artículos en revistas especializadas.

    Ver todas las entradas

1 comentario en «Pandemia»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *