El pasado 12 de mayo el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, condecoró por sorpresa a ocho guardias civiles con la orden del mérito de la Guardia Civil con distintivo blanco por “intentar en el marco de la Ley defender la soberanía nacional y luchar contra las mafias que trafican con la desesperación”. Más de cien colectivos sociales han deplorado esta condecoración, realizada a los agentes que trabajan en la frontera de Melilla y que realizaron “devoluciones ilegales” de inmigrantes. Los firmantes rechazan esta iniciativa, llevada a cabo por un gobierno en funciones y sin razones de urgencia que la justifiquen, que homenajea una acción que aún está siendo investigada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y sobre la cual la ONU ha expresado su grave preocupación.