Consejo de Redacción

Periodista nacida en Carcabuey (Córdoba) y recriada en Granada, Madrid y la Vila de Gràcia (Barcelona). Jubilada administrativa, que no profesionalmente.

Mi relación con Alandar data de cuando la Dama de Elche peinaba sus rodetes. En este lugar amable me permiten escribir chorradas desde hace décadas; yo procuro corresponder lo mejor que sé. Por ejemplo, con algunos folletos (Cómo vivir sin comerse el mundo, Manual de buenas maneras para comensales respetuosos y El mundo es un patio) y, junto a M. Pau Trayner, el Catecismo Alandar 3. Publiqué algunos libros (enteros o en parte): Protozoos insumisos. Ciudadanía y consumo responsable, Cuidar la casa comúnCampos de juego de la ciudadanía (coordinación con Tusta Aguilar) y Cantos guerreros, historias de paz: el Guerrero del Antifaz se desenmascara (en Cultura de paz y nuevo militarismo), cuyos títulos dan también idea de mis intereses.

Últimamente me desasno (y procuro comprometerme) en cuestiones de género (que, aunque parezca mentira, no es cosa de mujeres; muchos hombres lo ignoran, pero todos lo tienen). Intereses amplios y variados porque sabido es que los y las periodistas somos seres que escribimos de lo que no sabemos.

Nací en Cuenca. Crecí en mi parroquia, vine a Madrid a estudiar Periodismo, me encontré con muchas otras cosas y aprendí casi todo lo poco que se viviendo en Centroamérica. Soy voluntaria social desde que me acuerdo y creo en tantas cosas como personas hay en el mundo trabajando porque sea más justo.

Me dedico a la comunicación social porque es el lugar de los procesos de cambio y transformación. He trabajado para diferentes ONG, fundaciones y entidades públicas de cooperación como la AECID, con el firme propósito de tener cosas interesantes y motivadoras que contar.

Ahora, centrada en la acción social aquí, lo hago desde Solidarios. Me uní al camino de Alandar hace años con ilusión y con ganas porque somos tantas Iglesias que es necesario contarlas.

Periodista y comunicadora. Al poco tiempo de salir de la Facultad de Ciencias de la Información (UCM), comencé a colaborar con Alandar porque buscaban periodistas del ámbito de las comunidades de base. Por aquel entonces yo era la representante de mi comunidad en Encomún y así empezó esta historia que me llevó a entrar al Consejo de Redacción, y, casi diez años después, a dirigir la revista entre 2010 y 2016. Soy socia fundadora de Acerca Comunicación, agencia que ofrece servicios de prensa y comunicación on line y off line a iniciativas culturales y a entidades sin ánimo de lucro. Miembro de la Red Internacional de Mujeres Periodistas de Madrid, además escribo en otras publicaciones de información religiosa y soy autora de los libros Vidas tocadas por Taizé y Hasta que la muerte (del amor) nos separe.

David Álvarez Rivas

Soy lacianiego, tierra que consiguió zafarse del vasallaje de los nobles gracias a la Carta Puebla (1270). E hijo de asturiano y leonesa (Vicente y Pilar).

Soy profesor en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense de Madrid y secretario académico del Instituto Universitario de Desarrollo y Cooperación, (IUDC), en la misma Universidad.

Los martes a la tarde hago de voluntario de la Escuela de Adultos San Federico (en la parroquia del mismo nombre), en la Dehesa de la Villa. En esa comunidad me han removido los valores de justicia social y enseñado a aprender del otro, por lo que me siento «cristiano del mundo».

Canto desde hace 4 décadas los lunes y jueves de cada semana, en una coral, en la del Colegio de Doctores y Licenciados, cuya polifonía permite mantener cierta cordura mental.

Soy cooperativista de La OSA, un supermercado sin clientes, sin dueños y sin empleados, que trata de demostrar que el capital es parte del problema. Y vocal de comunicación de la Red de Estudios del Desarrollo (REEDES), de la que fui socio fundador.

He sido presidente de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España (CONGDE), desde 2003 hasta 2006 y también lo fui de la Comisión de Seguimiento del Código de Conducta en la misma entidad. Fui director de SETEM y de SOLIDARIOS para el Desarrollo, dos ONGD que siguen tratando de transformar el mundo.

Desde hace unos años, miembro de este Consejo de redacción, con lo que me siento un feliz ciudadano comprometido. La última adhesión es conseguir que Alandar pase a ser una comunidad asociativa y digital, apostando un periodismo de calidad, crítico y autosostenible.

Nací en Plasencia (Cáceres), donde me inicié en muchas de las cosas que hoy son importantes en mi vida. Estudié música en el conservatorio, mientras participaba en la JEC (Juventud Estudiante Católica) y salía con mis amigos.

Ya en Salamanca estudié Economía, y fue allí donde se inició mi militancia, a través de la JEC, buscando un estudio «con sentido», por lo que colaboré con la cooperación internacional de la USAL.

En Madrid, fui presidente general de la JEC (2017-2020), lo que me permitió conocer a muchas de las referentes que aún hoy, me guían, entre las que cuento las gentes de Alandar.

Ya en mi etapa profesional, me especialicé en economía social y solidaria, finanzas éticas y educación. Soy profesor de secundaria en la educación pública extremeña en la especialidad de economía, donde intento hacer de mi trozo de mundo, algo mejor.

Comparto mi fe y vida comunitaria en el movimiento de Px (Profesionales Cristianos). Participo en varias organizaciones, como la banda de música de mi ciudad, o Fiare Banca Ética.

De lo local a lo global; de mis raíces a lo intercultural; de Extremadura, al mundo.

He sido muchas cosas en la vida (hasta trabajé en una fábrica cuando el periodismo no me daba para vivir), pero sobre todo me considero alguien a quien le gusta escuchar y contar historias.

Algunas de las historias que me contaron para que las contase las recogí en dos libros: Historia del Brasil y Lobos con piel de cordero. Pederastia y crisis en la Iglesia Católica. Desde que en primera adolescencia (creo que voy por la tercera, aunque me estoy quitando) leí Cien años de soledad, quise ser Gabriel García Márquez.

Aunque por supuesto no lo he conseguido, por el camino conseguí viajar numerosas ocasiones a América Latina y algunas a África; trabajar para una organización de derechos humanos a la que respeto mucho y para las Naciones Unidas. No está nada mal para el hijo de una peluquera y un barbero.

Alandar me permite hacer una de las cosas que más me gustan como periodista: entrevistar a esas personas que son la sal de la tierra porque van cambiando el mundo con su trabajo, su reflexión y su denuncia.  Además, es un espacio para la libertad y la creatividad dentro de la Iglesia, muy necesitada de ambas. Y me da pistas para vivir de un modo más solidario y menos consumista y para seguir alimentando el núcleo espiritual que nos vincula, desde lo profundo, con el mundo, con los otros y con Dios. 

Por lo demás, ahora soy una periodista jubilada de TVE que se mete en muchos líos. En la Revuelta de mujeres en la Iglesia, por ejemplo. Y que está agradecida a dos espacios eclesiales: la JEC (Juventud Estudiante Católica, que me albergó de joven, y Profesionales Cristianos (PX), mi actual comunidad de referencia.

Soy murciana y, además de mi tierra de origen, amo Madrid, donde vivo;  pero también la Montaña Oriental Leonesa y Asturias, donde paso buena parte de mi tiempo. La vida, pues, no cesa de abrirme a paisajes y horizontes nuevos, en todos los sentidos. Y yo trato dejarme sorprender por la riqueza y la novedad que nos rodea y los mensajes de cambio que sugiere. 

Peruana, politóloga de formación. En la actualidad hago un doctorado en ciencia política y vivo en el País Vasco. Estudio temas de integridad pública y lucha contra la corrupción, gobiernos subnacionales y pueblos originarios. También tengo especial interés por la teología.

Fui parte de la Unión Nacional de Estudiantes Católicos (UNEC) – Perú y hoy continúo haciendo vida comunitaria en el Movimiento de Profesionales Católicos (MPC).

Nací en Madrid, donde resido, el 17 de agosto de 1957. «De ciencias» (ingeniero de Telecomunicación /consultor/investigador) y «de letras» (lector/ escritor/ estudiador voluntarioso de muy diversas disciplinas) o quizá, sencillamente, alguien «con curiosidad».

Actualmente jubilado, trabajé por más de 20 años enTelefónica y en otras empresas del sector de las Tecnologías de la Información, actualmente estoy en la Junta Directiva de la Asociación Alandar, que edita la revista de información social y religiosa, ahora plenamente digital. Pertenezco a la Comisión permanente de Redes Cristianas y colaboro con el Grupo de Investigación de Organizaciones Sostenibles de la ETSII.

He colaborado con la ONG Aula de Solidaridad desde su fundación en el año 2000, de la que fui presidente, así como con la ONG Energía sin Fronteras, en la que he participado en numerosos proyectos.

En paralelo, mi poesía ha ido apareciendo en diversas revistas y difundida en diferentes recitales y eventos. He publicado cinco libros de poemas: Como flores en un laberinto (1996) (Ópera Prima), Antes del recuerdo (2008) (Edición Personal- Ópera Prima), Por caminos inciertos (2014) (Opera Prima), Hebras de Aire (2016) (Editorial Monte Carmelo) y Hebras de Aire (2018) (Diversidad Literaria).

Otras publicaciones: La responsabilidad social empresarial. Oportunidades estratégicas y de recursos humanos en Pirámide –Anaya (2010) (junto a A. Moreno y G. Topa). Participación en dos libros colectivos de la Real Academia de Ingeniería: Tecnologías para el Desarrollo Humano de las Comunidades Rurales Aisladas (2011) y La Contribución de las TIC a la Sostenibilidad del Transporte en España (2009) y diversos artículos en revistas especializadas.

Nací a mediados del siglo pasado en el Mediterráneo.

Estudié Derecho y contemplé un amplio horizonte de posibilidades, pero el descubrimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos marcó mi rumbo, personal y laboral.

Ya jubilada, intento compartir mi cosecha vital y abrir nuevos surcos para la siembra y el reconocimiento de los derechos humanos.

Comunicadora peruana nacida en Madrid, apasionada de la política, la defensa de los derechos humanos y la teología de la liberación.

Soy pedagoga de formación y mi vida profesional la he desarrollado como funcionaria del Servicio Público de Empleo Estatal en ámbitos de Formación, Empleo y Cooperación.

Me reconozco mujer feminista y creyente; he crecido en colectivos como Somos Iglesia, Mujeres y Teología, Redes Cristianas y ahora, especialmente, en la Revuelta de Mujeres en la Iglesia

Vivo y comparto mi fe en una pequeña parroquia de Madrid.

Actualmente soy presidenta de la Fundación Luz Casanova.

Milito en el movimiento social por un Sistema Público de Pensiones. 

Me preocupa y ocupa la sociedad: la desigualdad entre géneros, clases y países. 

Me preocupa y ocupa la Iglesia: la ausencia de las mujeres en la reflexión, la experiencia compartida y la toma de decisiones, así como la liturgia desvaída y des-apasionada.

Es una investigadora especializada en Flora y Vegetación mediterránea, Fitosociología integrada y Botánica Aplicada. Ha sido Profesora Titular en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Extremadura y está recientemente jubilada. Ha sido miembro del Grupo de Investigación en Biología de la Conservación de la Uex y del Grupo de Innovación Docente de Ética del Profesorado Universitario. En la última década, ha trabajado con comunidades indígenas sobre Usos de las Plantas en la Amazonía Ecuatoriana. Ha ocupado puestos de responsabilidad en el ámbito de la gestión y política universitaria, como la Dirección de Educación Superior y Liderazgo de la Junta de Extremadura, entre otros. Es militante de Profesionales Cristianos.  Fue educada en las Siervas de San José (Josefinas), una congregación religiosa que ha marcado la iniciación a la fe cristiana a cuatro generaciones de su familia. Ha compartido su vida con Jesús Salas, que hoy es su esposo, desde los diecisiete años. Tienen dos hijos. Acaban de ser abuelos.