Por Manu Andueza, Comunidad Sunday
Sunday es una comunidad laical ubicada en Sant Feliu de Llobregat, formada por siete personas (tres parejas y un soltero) de edades comprendidas entre 35 y 56 años, que se reúne semanalmente con la intención de crecer y acompañarnos en la vida y en la fe. Provenimos de diferentes ámbitos profesionales (mundo social, educación, empresa…), un elemento que ayuda y enriquece las reuniones.
El año 2004 comenzamos a reunirnos un grupo de personas que organizábamos una misa familiar en la parroquia. La idea era generar un espacio para compartir y profundizar en la fe. Para darle forma nos ayudó mucho el visitar otras comunidades. Cada una tiene sus propias peculiaridades y dedicamos un tiempo a conocer diferentes proyectos comunitarios. Así pudimos ir perfilando cómo organizarnos y el sentido de nuestra comunidad.
Sunday es una comunidad formada por sietes personas con la intención de crecer y acompañarnos en la vida y en la fe
El día a día de la comunidad
Al principio del curso nos reunimos un fin de semana para organizar y preparar el año. Ahí montamos lo que será nuestro curso, durante el cual nos encontramos semanalmente en reuniones de dos horas. Nos parece importante la periodicidad para dar continuidad a lo que vamos trabajando, viviendo y compartiendo.
Las reuniones comienzan con un momento de oración, preparado por la misma persona que lleva la dinámica ese día. Las diferentes sesiones las dedicamos a la formación, la lectura de vida, la revisión de vida y temas diversos.

La formación, fundamentalmente de carácter bíblico, la realizamos mediante la lectura de un libro que vamos comentando a lo largo de las reuniones previo trabajo personal o bien leyendo algún artículo de alguna revista –como, por ejemplo, selecciones de teología-. En alguna ocasión también hemos utilizado alguno de los cuadernos de Cristianismo y Justicia.
La lectura de vida consiste en el análisis de un hecho de actualidad, a partir de diarios, noticias… para trabajarlo y mirarlo con los ojos de la fe, dejando que nos interpelen y cuestionen nuestra existencia.
La revisión de vida consiste en revisar algún hecho que haya acontecido a algún miembro de la comunidad de tal manera que todos podamos ayudarnos en el crecimiento y la toma de decisiones.
Y “temas diversos” consiste en ir trabajando de vez en cuando diversos temas, como pueden ser la economía familiar, compromisos comunitarios, nuestra afectividad, etc.
Las diferentes sesiones las dedicamos a la formación, la lectura de la vida, la revisión de vida y temas diversos
Compromiso comunitario: Projecte Equinocci
Desde el principio tuvimos claro que, como comunidad, deberíamos abrirnos a los demás, especialmente a quienes tuviesen más necesidades, aportando todo lo que nos fuera posible.
Así que, una vez consolidada la comunidad, comenzamos a pensar en posibilidades. Para ello contactamos con los servicios sociales del ayuntamiento de nuestra ciudad, así como con diversas entidades sociales. Después de valorar necesidades y posibilidades reales comenzamos a dar forma al proyecto.
Vimos una clara oportunidad en una pequeña entidad (Punt de Referència) que trabaja con jóvenes extutelados, es decir, con jóvenes que, por diversas situaciones, habían estado en centros de menores hasta los 18 años. Una vez acabada esta etapa, tienen que hacer frente la vida real, nada fácil. Para conocer más este mundo, dos de las familias acogimos durante un curso a un joven en nuestra casa. La experiencia resultó enormemente interesante.
Al año siguiente, poníamos en marcha el Projecte Equinocci (Proyecto Equinoccio). Montamos un piso en Sant Feliu de Llobregat para acoger a tres o cuatro jóvenes. Llevamos cinco años con el proyecto y la valoración es muy positiva. En principio, cada chico está dos o tres años en el piso con la intención de que sea un paso hacia la vida adulta.
Lo primero que hicimos fue alquilar un piso en un barrio popular. Lo siguiente fue montarlo. Para ello solicitamos ayuda a los conocidos y el nivel de solidaridad fue tal que nos permitió acondicionar todo el piso sin necesidad de realizar mucha inversión.
Los jóvenes llegan al piso desde Punt de Referència. Una educadora les hace seguimiento y se reúne con nosotros con asiduidad para valorar el proyecto y ver cómo van las cosas. Nosotros nos encargamos de los gastos del piso y de esta manera los pocos ingresos -vía becas- que tienen los jóvenes los pueden dedicar a estudiar, si bien les pedimos una pequeña colaboración para que se vayan habituando a organizar y gestionar sus recursos. Además, cada semana uno de nosotros va a cenar con ellos para hacer vida y revisar cómo va todo. Esto es lo formal. Luego están los momentos informales, de salir a dar una vuelta, visitarlos en alguna de sus actividad lúdicas, ir al cine… En definitiva, se trata de acompañar a los jóvenes en el tránsito hacia la vida adulta.
Montamos un piso en Sant Feliu de Llobregat para acoger a tres o cuatro jóvenes. Llevamos cinco años con el proyecto
Proyección eclesial y misionera
Además de la proyección social -y teniendo muy claro que el hecho de conformar una comunidad es ser Iglesia- realizamos diferentes acciones que podemos denominar “proyección eclesial”.
Así, tres veces al año organizamos una oración abierta, invitando a quien quiera venir a rezar un rato con nosotros. Estas oraciones tienen lugar en nuestras casas, que son también el lugar de encuentro comunitario.
Históricamente hemos participado de algunos grupos parroquiales, como pueden ser coordinando grupos de jóvenes, oración de Taizé, grupos prematrimoniales… También hemos compartido nuestro proyecto con otras personas, con la intención de crear una red de comunidades en nuestra población o para dar a conocer un modelo eclesial que consideramos interesante en este nuestro siglo XXI. Así, por ejemplo, hemos comentado nuestra realidad en el Forum Catalán de Teología y Liberación.
Invitación a un nuevo modelo eclesial
Para nosotros vivir la fe y ser Iglesia está asociado a nuestra comunidad. Consideramos que es un modelo eclesial que puede ser válido y que puede ayudar a muchas personas a vivir su fe. Por eso queremos compartirlo y animar a otras personas a que formen pequeñas comunidades.
Nuestro modelo es un modelo laical. Consideramos que no tiene sentido una Iglesia con distinciones de jerarquías ni niveles. Todos podemos y tenemos capacidad suficiente para formar comunidades y autogestionarnos. Todos tenemos cualidades que poner al servicio de la comunidad. Y, por supuesto, si en algún momento necesitamos ayudas externas, no tenemos ningún problema en solicitarlas. Actualmente mantenemos excelentes relaciones con el párroco y otros sacerdotes desde la horizontalidad y la “sinodalidad”.
Nuestro modelo quiere superar las estructuras de cristal de esta Iglesia nuestra. La experiencia nos ha hecho ver cómo las parroquias dependen del párroco de turno. En ocasiones hemos estado muy considerados, otras veces no han querido contar con nosotros. Ninguna iglesia que quiera ser fiel al Evangelio y tener futuro puede depender de afinidades personales. Por eso hemos ido funcionando y organizándonos desde nosotros mismos, sin ninguna dependencia de nadie.
Nuestro modelo es un modelo doméstico. Creemos en la vida que hacemos cada día
Nuestro modelo es un modelo doméstico. Creemos en la vida que hacemos cada día y que la fe nos involucra y nos afecta en cada instante. Por eso optamos por reunirnos en nuestras casas y que estas sean el centro de la comunidad, como lo fueron en los inicios de la Iglesia.
Nuestro modelo es un modelo de grupo pequeño. Para vivir y compartir realmente es necesario que todos puedan expresarse y hablar, que todos se sientan escuchados y acompañados. Consideramos que un grupo pequeño potencia esta realidad.
Nuestro modelo es un modelo solidario. Queremos compartir, desde lo económico, las casas, la vida. Somos administradores de los bienes que tenemos y no dueños de ellos.
Nuestro modelo es, en fin, un modelo de Iglesia abierta. Creemos que tenemos que estar abiertos a otras necesidades y cuestionarnos continuamente qué y cómo hacer. Abiertos para ofrecer y ofrecernos, abiertos para acoger.
