Religiones por la acogida y la paz

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Reunidos como personas de fe y de convicciones religiosas, pertenecientes a distintas tradiciones con presencia en Madrid, nos pronunciamos a favor de una acogida digna de las personas solicitantes de asilo que huyen de la persecución religiosa, el hambre y de la guerra. Nos pronunciamos a favor del cumplimiento europeo de sus compromisos con los derechos fundamentales y de la realización inmediata de la relocalización de refugiados desde tierras de Grecia e Italia. Nos pronunciamos a favor del cumplimiento de los compromisos de reasentamiento de la Ley española de Asilo, especialmente para personas vulnerables.

Religiones por la acogida y paz, oración interreligiosa en MadridRechazamos la idea extendida de hablar de una crisis de refugiados, cuando lo que no estamos cumpliendo es la solidaridad y la justicia, requeridas por nuestros compromisos internacionales como españoles y europeos. Nos encontramos ante una crisis de solidaridad. Numerosos municipios, personas individuales y comunidades de fe han puesto a disposición sus hogares y plazas de acogida, que se encuentran vacías mientras el Estado sigue sin gestionar la llegada a nuestro país de las personas que necesitan protección y refugio.

Rechazamos el acuerdo suscrito con Turquía por parte de la Unión Europea, que entró en vigor el pasado 20 de marzo, como estrategia para negar el derecho de asilo a las personas que huyen de la guerra. El citado acuerdo se basa en la afirmación de que Turquía puede ser considerada país seguro. La determinación de dicho estado como país seguro y las devoluciones masivas de personas solicitantes de asilo no están amparadas por la legislación internacional ni corresponden a los tratados suscritos por la Unión Europea en materia de asilo y refugio.

[quote_right]Nos pronunciamos a favor del cumplimiento europeo de sus compromisos con los derechos fundamentales [/quote_right]

Consideramos un atentado contra los derechos fundamentales la aplicación de políticas contrarias a nuestra legislación y al derecho internacional, como la devolución de personas o la detención de solicitantes de asilo, mientras que los acuerdos de relocalización y reasentamiento se prolongan en el tiempo sin soluciones efectivas a las necesidades de las familias refugiadas entre las que numerosos niños se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Como comunidades de fe y convicciones religiosas, consideramos que esta crisis de solidaridad constituye un gravísimo atentado contra los derechos humanos y es contraria a las enseñanzas que profesamos en favor de una humanidad comprometida con los necesitados, responsable de la justicia y de la paz, y favorecedora de la cultura de la hospitalidad.

Ángel Domenech, de la Plataforma Evangelio, Justicia y Derechos Sociales y Shaima Sarquini, una joven de la comunidad musulmana, hicieron una presentación de la realidad.Apoyamos con rotundidad iniciativas en el Estado español que faciliten el paso seguro de inmigrantes a través del Mediterráneo, como los corredores humanitarios, evitando las mafias que trafican con la vida humana y desarrollando la colaboración con las entidades locales, tal y como se está realizando en Italia gracias a comunidades cristianas.

El compromiso de nuestra fe y enseñanzas proféticas nos llaman a reaccionar contra lo que consideramos una falta de humanidad y de justicia. Estamos comprometidos con la paz y rechazamos toda forma de violencia, en particular la de las guerras y el terrorismo. Por eso, condenamos categóricamente la justificación de la violencia en nombre de Dios, por ser contraria a la naturaleza de Dios y a todo acto verdaderamente religioso. Nuestro camino es la reconciliación y reclamamos de nuestros gobiernos el compromiso de abordar los conflictos bélicos y resolverlos de forma pacífica y duradera. Será la mejor manera de evitar que haya personas que tengan que huir de sus casas y de sus países.

[quote_right]Esta crisis de solidaridad constituye un gravísimo atentado contra los derechos humanos[/quote_right]

Es cierto que a lo largo de la historia, en numerosas ocasiones, algunos miembros de las distintas religiones no hemos sabido resolver o evitar los conflictos bélicos. En nombre de la religión se han justificado guerras y barbaries, se han fomentado odios o, simplemente, no se ha hecho lo necesario por evitar tales conflictos. Pero no es menos verdad que los valores sobre la familia humana y la dignidad de todas las personas también tienen una inspiración religiosa. Desde las religiones hemos contribuido en muchas ocasiones a la reconciliación y a la paz, siendo mediadores a través del diálogo y acciones conjuntas. Unidos, hombres y mujeres de todos los credos religiosos, experimentamos que nuestra fe es un motor imparable para superar los prejuicios y convivir pacíficamente. Encontramos en la religión la fuerza para promover una cultura de la acogida y la hospitalidad, de la mediación, el diálogo y la reconciliación, en la que la paz sea el fruto perenne de una justicia que anhelamos junto con todas las personas de buena voluntad que sueñan para sus descendientes un mundo mejor».

 

Firmantes de la declaración:

Comisión Islámica de España (UCIDE)

Comunidad Bahá’í de España

Comunidad Judía Reformista de Madrid

Iglesia de la Comunidad Metropolitana

Iglesia Evangélica Española (IEE)

Iglesia Siria Ortodoxa

Vicaría de Pastoral Social del Arzobispado de Madrid de la Iglesia Católica Romana

Asociación para la Conciencia de Krishna (Hare Krishna)

Centro Budista Shambhala de Madrid

 

Otros grupos y asociaciones:

Asociación Arco Forum

Asociación Ecuménica Internacional (IEF)

Asociación Éxodo para la transformación social

Comisión diocesana de Justicia y Paz, Arzobispado de Madrid de la Iglesia Católica Romana

Comunidad de Sant‘Egidio

Cristianas y cristianos de base de Madrid

Movimiento de los Focolares

Plataforma Evangelio, Justicia y Derechos Sociales

Redes Cristianas

 

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