Porque sabía que la calle también era suya

+Pobladores+ es la Plataforma para la Rehabilitación, Recuperación y Reprogramación del Poblado Dirigido de Fuencarral. Se trata, según reza en su blog, de un grupo de vecinos de distintas edades, ideologías y creencias que comparte la idea de hacer un barrio mejor.

El Diario digital del distrito de Fuencarral-El Pardo describía en febrero de 2015 el barrio como sucio, abandonado y sin comercio.

Tras indagar en la entrevista publicada el mes pasado acerca de la situación de la vivienda y el desarrollo urbano sostenible a nivel mundial, nos preguntamos en esta ocasión acerca de lo que sucede en un barrio de la periferia de Madrid.

¿Cuál es, a su juicio, el principal problema en la actualidad en el Poblado Dirigido de Fuencarral?

Creo que podría resumirse en el estado de abandono en que se encuentra.

¿En este escenario, qué respuestas está tratando de poner en marcha una iniciativa tan limitada en sus recursos como es la agrupación de vecinos .+Pobladores+.?

Uno de los primeros problemas es la suciedad y la degradación del espacio público, como en tantos otros sitios. Para ello, se ha creado un grupo (que llamamos “de denuncias”), en el que animamos a los vecinos a comunicar al ayuntamiento las deficiencias que encuentren en aceras, arbolado y limpieza principalmente. Se intentó implantar lo que se llamó “la denuncia de la semana”, con la que se pretendía que hubiera muchas reclamaciones sobre un único tema, para aumentar su repercusión. No tuvo el éxito esperado, aunque la aplicación para móviles del ayuntamiento facilita mucho la tarea y, en general, su respuesta a nuestras peticiones es positiva. El problema de la limpieza es de muy difícil solución, porque implica un nivel de civismo ciudadano que, lamentablemente, todavía no es mayoritario. Por el contrario, mucha gente piensa que el espacio público no es de nadie y que, al ensuciar, ¡da trabajo a los barrenderos! Increíble pero cierto. En cualquier caso no nos rendimos y, en breve, haremos una ruta por el barrio, donde iremos todos juntos denunciando simultáneamente las deficiencias que nos encontremos.

Otro abandono es el que sufren los tres mercados. Desde hace años hemos asistido a su progresivo abandono y degradación. Se nos parte el corazón al ver unos espacios tan maravillosos en ese estado. Cuando, a principios de 2015, comenzamos nuestra actividad, hicimos una encuesta a la que respondieron unos 250 vecinos. De ellos, el 98% consideró que había que rehabilitarlos y el 96% afirmó que compraría en ellos si recuperaran su actividad comercial. La reciente apertura de un Mercadona en las proximidades del barrio probablemente modificaría este resultado, pero desde luego está claro que existe una voluntad por recuperarlos. En este sentido, el grupo “mercados” es uno de los más activos, junto con el de “denuncias”. Han actuado de mediadores entre los actuales propietarios y el ayuntamiento. Este se muestra muy receptivo y ha designado interlocutores con los que buscar soluciones. De momento se va a seguir con la tendencia que inauguramos el año pasado de realizar eventos al comienzo del verano y en navidades en el entorno de los mercados: juegos para niños, batucada, comidas… En paralelo, se deberá ver cómo canalizar los deseos de los vecinos, quizá destinando un mercado a alimentación y los otros dos a usos culturales o de esparcimiento.

Volver a tomar la calle para reorganizar los barrios.
Una reivindicación festiva en la calle. Foto Plataforma +Pobladores+

Otra reclamación muy presente en el barrio es la recuperación del Centro de Salud, que hubo de ser clausurado por problemas estructurales y que debería reabrirse. A esto va asociada la posibilidad de un autobús que recorra el barrio y facilite el transporte de su población, en su mayoría de edad avanzada, al Hospital de la Paz y al Centro de Especialidades. Aunque en principio también quisimos crear un grupo dedicado al Centro de Salud, lo cierto es que lo que hemos hecho ha sido apoyar a la asociación vecinal UR, que lleva años peleando por este tema.

También hay un olvido, para mí muy importante, del patrimonio arquitectónico. En este sentido, hemos hecho varias visitas guiadas por el barrio para dar a conocer los valores que atesoran sus edificios y su urbanismo. Mucha gente es consciente de que vive en un barrio diferente, pero no sabe por qué.

Por último, me gustaría comentar una iniciativa que ha partido de un poblador, Jesús Polo. Durante dos años, con muchísima ilusión, ha estado elaborando un emocionante documental titulado La Isla Sin Mar, sobre la historia del barrio. El día de su estreno fue, para mí y para mucha gente, inolvidable.

¿Qué está suponiendo el concurso Renove de renovación, regeneración urbana y rehabilitación del Poblado Dirigido de Fuencarral promovido por el Colegio de Arquitectos?

El Concurso Renove se encuentra, lamentablemente, en una vía muerta. Creo que pecamos de ingenuidad en su planteamiento y de una ambición excesiva en el fallo del jurado. Existe una normativa vigente que se ignoró en las bases (pretendíamos que el proyecto ganador ofreciera una alternativa de calidad que pudiera derogar los dos planes especiales). El proyecto ganador era bueno, especialmente en la resolución de la accesibilidad de los bloques. Era económicamente viable, recuperaba las terrazas originales, pero las nuevas  galerías ocupaban la vía pública y el acceso a las viviendas a través de ellas no acabó de convencer a los vecinos. Así, sin un respaldo claro, no se podía defender la propuesta con rotundidad ante los técnicos municipales. Aunque he de decir que en esta ocasión no percibí la amplitud de miras necesaria para acometer la reforma de este barrio tan singular (soluciones como la planteada son habituales en otros países de Europa). Además -y soy consciente de que lo que voy a decir puede generar controversia- creo que, en este caso, el valor ambiental del poblado debería primar sobre los derechos individuales de los propietarios. Dicho de otra manera, la normativa vigente permite aumentar la altura de las viviendas unifamiliares, lo que acabará destruyendo la maravillosa escala actual de las calles.

En paralelo al concurso están apareciendo las primeras torres de ascensores, realizadas según la normativa vigente. ¿Será posible encontrar un punto de equilibrio entre la imprescindible accesibilidad y el nulo valor arquitectónico de estas nuevas construcciones? Ojalá…

Una persona “de a pie”, ¿qué contribución puede hacer para cuidar su barrio?

Cuidar lo público igual que cuida lo privado. Recuerdo, cuando era niño, ver habitualmente a alguna vecina barriendo la calle. ¿Por qué? Porque sabía que la calle también era suya. Así de sencillo.

@jorgegallegoST

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