Alandar comienza una nueva etapa, como medio digital, pero con el mismo compromiso que pretendían sus fundadores hace más de 35 años, dar testimonio de la vida de la iglesia de base, y desde el compromiso, difundir la Buena Noticia. Después de estos últimos 10 meses, con mayor vocación de ser publicación que canalice los testimonios y vidas de las personas excluidas, las preferidas de Jesús, ha sido un imperativo moral. La sindemia arrasa cual tsunami los derechos a la sanidad universal y gratuita y de forma paralela los derechos laborales, económicos, sociales y en último término los derechos de reconocimiento de la dignidad humana y va a servir de coartada a los poderosos para mermar el Estado social y democrático. 

La ciudadanía está exhausta, asustada y desconcertada sin que los medios de comunicación se hayan erigido como garantes de una fraternidad universal, herramientas de contrapoder político o plataformas de análisis o reflexión para encontrar consensos ciudadanos ante este mayúsculo reto. La principal tarea pendiente del periodismo sigue siendo reconectar con la sociedad. Por eso Alandar es imprescindible. Y ahora tenemos la oportunidad de que sea una base social la que contribuya a su sostenibilidad, misión, principios y valores. 

La principal tarea pendiente del periodismo sigue siendo reconectar con la sociedad. Por eso Alandar es imprescindible.

En el contexto de la Epifanía, y como dice Pagola en una homilía, Jesús encuentra rechazo desde recién nacido; Herodes, los “sumos sacerdotes y letrados” lo ven como “un rival extraño”. Persecución del poder político e indiferencia y resistencia en los líderes religiosos. (obsérvese el paralelismo con las voces mediáticas críticas). Sólo los magos, convencidos de la justicia y la instauración del Reino, prosiguen su búsqueda y siguen una estrella que los guía, “cuando brilla llenándose de inmensa alegría”, cuando desaparece sumidos en la incertidumbre”. Después, caen postrados a adorarlo y  ponen a su servicio las riquezas y tesoros que poseen.  

En la aparente ingenuidad, Alandar aspira a ser el astro guía, mostrando realidades sociales que encarnan el Reino de Dios, en los próximos, en la Humanidad. En este ánimo renovado no sobra nadie, todas las manos, mentes y cabezas son útiles. Seremos un grupo de personas voluntarias quienes realicemos los contenidos digitales periódicos y para sustentarlo hemos creado una asociación. El proyecto será posible si conseguimos tener centenares de apoyos que avalen esa misión.


Alandar entra en una fase cooperativa y necesita de vuestro compromiso. Si compartes estos valores, asóciate.