El templo está en ti

Alandar dedica en estas fechas varios textos al tema de la espiritualidad. Además de en el mundo religioso, hay maneras de vivir la espiritualidad fuera del ámbito institucional tradicional, inspiradas en diferentes líderes muy presentes en los medios de comunicación y en la Red. El texto que sigue ofrece un testimonio de tal espiritualidad.

Pierina Villanueva

Imagen de Shahariar Lenin en Pixabay

A mí también me dijeron que el templo estaba en mí, pero olvidaron decirme que existen tres pasos claves para siempre encontrarlo cuando salimos a su búsqueda: construirlo, visitarlo y renovarlo.

Desde pequeña, he tenido la dicha de crecer siendo consciente de la dimensión espiritual de este mundo terrenal en el que vivimos. Mi padre es ese primer maestro quien hizo que comprenda que uno puede ser capaz de trascender de lo material, que la mejor guía para tomar nuestras decisiones es seguir siempre nuestros principios, y que nuestra conciencia espiritual nos ayudará a encontrar el propósito de nuestra existencia.

Sin duda sus enseñanzas han sido mis más fieles acompañantes en las diferentes aventuras que viví en los últimos siete años desde que decidí partir de Perú. Y gracias a ello, a mis 25 años contaba con las columnas y estructura de mi propio templo que visitaba en aquellos momentos en los que más lo necesité.

Mi vida fuera de casa durante mis cinco años en Alemania fue todo un desafío. Lejos de los míos, estaba en medio de una sociedad, un idioma y una idiosincrasia desconocida y distinta que llenaba mis días de incertidumbre, desorientación y dudas. Son incontables las veces que recurrí a mi templo con el fin de encontrar esa paz interior que me haga recordar de qué estaba hecha, para levantar la mirada y seguir.

Cada visita a ese templo interior era en silencio y lleno de mucha introspección. La velocidad relativamente lenta de la sociedad permitía que siempre encontrase un momento sin bulla para poder escucharme a mí misma. Recordaba las palabras de mi maestro mientras reflexionaba sobre los cambios que atravesaba y encontraba esa razón que necesitaba para adaptarme y avanzar. Alemania representó todo un reto en lo personal pero siempre me daba esa calma que me hacía parar, tomar impulso y continuar.

Imagen de Schäferle en Pixabay

No fue hasta mi llegada a Shanghai, China, en el 2019, que caí en cuenta que esa calma y pausa que me ofrecía Alemania se había transformado en caos y agitación, que es característica natural de la nueva vida moderna, digital y cambiante de un país que está en constante evolución.

La carga laboral se multiplicó y con ello el trajín de mi día a día. De un momento a otro me encontré desesperada por encontrar un escape, pero sin tiempo para poder buscarlo. Me refugié en la música que me acompañaba desde que me levantaba, en cada recorrido de casa al trabajo en bicicleta y en cada tren y/o avión que tomaba cada fin de semana. La curiosidad me llevó de música a podcasts hasta que descubrí que Deepak Chopra (*) (Deepak Chopra’s Infinite Potential) también tenía una versión en podcast. Probé uno de sus programas de 21 días y dediqué cada una de las noches seguidas antes de dormir a este nuevo concepto que terminó convirtiéndose en una nueva rutina facilitando mi sueño en una ciudad que nunca duerme.

Mi experiencia con los podcasts de Chopra me invitó a explorar más opciones y esa búsqueda me llevó a Jay Shetty, (*) quien no reemplaza a Chopra, sino más bien lo complementa. Las charlas de Jay Shetty (On Purpose with Jay Shetty) con personas, conocidas y no tan conocidas, sobre la espiritualidad y el propósito en esta vida era exactamente ese impulso, esa fuerza y positividad que necesitaba para recargar energía y volver a comenzar un nuevo día. Jay Shetty se convirtió en mi compañero digital de mis momentos libres en mi búsqueda de perspectiva luego de un día difícil, y de inspiración durante mis vacaciones o fines de semana.

Poco a poco desarrollé una rutina en la que iba dedicando tiempo y energía para mis pensamientos y reflexión a pesar de mi agitado modo de vivir. La calma y sabiduría de Chopra junto al positivismo y perspectiva de Jay Shetty se convirtieron en las herramientas que me permitían ser agradecida por las bendiciones de mi día a día y reinventarme para crecer cada día en lo personal como hija, hermana, esposa y amiga. Además, descubrí que podía aplicar la misma técnica de podcasts sobre ‘Mindfulness’ a mi rutina de actividad física, sea en los 15 minutos de entrenamiento en casa cada mañana, o mientras corría.

Es así como ahora visito ese espacio de paz interna en búsqueda de serenidad en pleno caos y, a través de la enseñanza de mis nuevos maestros, sigo construyendo y renovando el templo que hay en mí.

(*) Deepak Chopra es un médico indio, defensor de la medicina ayurvédica. Escritor y conferenciante, tiene numerosos escritos sobre espiritualidad muy seguidos en la red. Sus ideas sobre el poder de la mente en la curación de enfermedades son muy contestadas.

(*) Jay Setty, británico de origen indio, es un ex-monje hindú, muy presente en los medios anglosajones con sus consejos sobre bienestar y sabiduría espiritual. El podcast On purpose tuvo 64 millones de descargas el primer año.

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