La intervención de Rouco ante el comunicado obrero católico

pag6_iglesia1_web-7.jpgLa HOAC y la JOC elaboraron recientemente un comunicado muy crítico con la última reforma laboral diseñada por el PP, como también se había pronunciado anteriormente sobre la del PSOE. La Delegación Episcopal del Trabajo de la Diócesis de Madrid creyó oportuno difundirlo –actuación habitual, por otra parte, con todo tipo de documentos– entre las parroquias. Sin embargo, la Vicaría General mandó una carta en la que indicaba que el escrito no concordaba con la opinión de la diócesis y consideraba «improcedente su difusión». En la nota, fechada el 24 de febrero, se resaltaba que la misma se enviaba «por indicación del Sr. Cardenal» con el fin de que «cada vicario episcopal la haga llegar a los ámbitos de su responsabilidad”. Hasta aquí los hechos.

La discrepancia en un asunto tan sensible como la modificación del marco laboral resulta de lo más comprensible. El propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, era consciente de ello cuando confesó en una reunión de mandatarios europeos que le iba a costar una huelga general. No cabía esperar tampoco una unanimidad de juicio en el seno de la Iglesia. Es más, desde los orígenes del cristianismo se han sucedido las diferencias de criterios en todo tipo de asuntos, como podemos leer en los Hechos de los Apóstoles y en las Cartas a las distintas comunidades cristianas diseminadas por los confines del Imperio Romano. En esta ocasión llama la atención la diligencia del señor cardenal en desautorizar a su propio delegado, el escaso tacto en el procedimiento utilizado y el no haber querido evitar el escándalo mediático subsiguiente. Ya se sabe que el mejor escribano echa un borrón.

La intención de Juan Fernández de la Cueva, el sacerdote responsable de la delegación, al difundir este documento no era otra que contribuir «a analizar un hecho social que cae dentro de la dimensión social de la fe». Dado, que según el delegado, «la dimensión social de la fe es elemento nuclear de la evangelización, lo propio es ‘hacer una lectura cristiana de la reforma laboral aprobada por el Gobierno». En ningún caso Juan Fernández de la Cueva, en su carta de presentación, hacía constar que la opinión expresada por la HOAC y la JOC fuera la única posible dentro de la Iglesia, ni mucho menos el parecer oficial de toda la Diócesis de Madrid que, por otra parte, nadie, ni siquiera el señor cardenal, ha definido públicamente hasta ahora. A pesar de todo, el delegado episcopal continúa, por el momento, en su puesto.

pag3_vinyeta_nacho_web-5.jpgLos autores del comunicado contra la reforma laboral no han sido, hasta la fecha, debidamente informados de los errores doctrinales que pudiera contener su manifiesto o en su defecto, de las razones que tiene el propio señor cardenal para asegurar que «la diócesis no se identifica» con el contenido del documento. Cabe recordar que tanto la HOAC como la JOC pertenecen a la Acción Católica y, en razón de esta pertenencia, siguen siendo consideradas organizaciones eclesiales. De hecho, en varias diócesis de nuestro país el mismo comunicado desautorizado por Rouco ha sido distribuido a través de los órganos de difusión institucionales de las distintas iglesias locales y hasta algún que otro purpurado ha mostrado su comprensión –sin un apoyo entusiasta, todo hay que decirlo– con las declaraciones de los movimientos apostólicos especializados en el mundo del trabajo. Sin embargo, algún que otro párroco de Madrid cree haber captado el mensaje y está cerrando sus puertas a los miembros de estos movimientos.

La repercusión mediática de la actuación del señor cardenal ha tenido gran repercusión. Sus incondicionales se han volcado en los foros para desempolvar los viejos tópicos que todavía hoy siguen pesando sobre la HOAC y la JOC, a los que, con muy poca caridad cristiana y peor estilo, acusan de filocomunistas y herejes a los que hay que depurar más pronto que tarde. La prensa contraria, siempre dispuesta a explotar los escándalos y cebar la de por sí mala imagen de la jerarquía, tampoco dejó pasar la ocasión de entrar al trapo.
Foto. JMJ Madrid 2011.
Podría pensarse que el señor cardenal no midió bien sus pasos, aunque los comentaristas más maliciosos opinan que hace mucho que dio por perdida la batalla de la imagen e incluso que se siente cómodo siendo objeto de la crítica furibunda, acogiéndose a la expresión que apunta a que siempre es bueno que hablen de uno, aunque sea para mal. En la época de Internet y las redes sociales no cabía esperar que una carta como la redactada por la Vicaría General de la Diócesis de Madrid fuera a quedar oculta por mucho tiempo.

La interpretación, quizá, más extravagante de los sucedido apunta a que Antonio María Rouco ha querido mandar un mensaje de cercanía y afinidad política a su paisano, el ahora presidente del Gobierno del Reino de España –con la consiguiente llamada a los fieles a alinearse con una de las dos grandes corrientes ideológicas que viene crispando en beneficio propio a la sociedad española desde hace varias décadas. Al tiempo, en su doble condición de pastor de la diócesis de Madrid y presidente el episcopado patrio, habría hecho su parte por librar a la Iglesia española de disidentes que incomodan, movimientos cercanos a la realidad del trabajo y notarios incansables de las injusticias que provoca la actual organización de la economía.

Pero también cabría pensar que ha habido en la intervención del señor cardenal la sana intención de corregir fraternalmente a su delegado episcopal por prestar más atención a estos dos movimientos apostólicos dedicados y volcados con las personas trabajadoras, tanto en activo como jubiladas o en paro forzoso, que a los grandes gurús económicos dominantes de nuestro tiempo. En tal caso, le estaría diciendo a su subordinado que prestara la debida atención a esa otra corriente de economistas –que hoy por hoy dominan las facultades, los institutos de estudios y los púlpitos mediáticos de mayor renombre, más aún si dependen de la financiación privada– que apuestan por fiar la prosperidad futura de la economía nacional a las supuestas bondades del libre mercado intensamente desregulado, por más que hagan recaer todos los sacrificios y renuncias sobre las personas que no tienen más opción para sobrevivir que la de vender su fuerza de trabajo.

Pero todo esto no son más que elucubraciones que intentan, en vano, tapar el vacío que produce la falta de explicaciones por parte de quien ha abierto este litigio para silenciar un comunicado que le disgustaba. A los fieles, a los cristianos y cristianas, con una sincera preocupación por discernir adecuadamente los signos de los tiempos y a todos aquellas personas que con rigor y objetividad atienden de cerca el testimonio de los que se dicen seguidores de Cristo Jesús –entre los cuales, la jerarquía aunque con mayor visibilidad y más responsabilidad solo es un parte–, siempre les queda recordar lo que dijo el obispo de Hipona, San Agustín: «En las cosas necesarias, la unidad; en las dudosas, la libertad; y en todas, la caridad”.

Últimas entradas de Colaboración (ver todo)

5 comentarios en «La intervención de Rouco ante el comunicado obrero católico»

  1. La intervención de Rouco ante el comunicado obrero católico
    Siempre ha habido diferentes ideologías en la Iglesia Católica y diferentes facetas. Es necesario apoyar la ideología progresista en el catolicismo para contrapesar el poder tan fuerte que tiene el ultraconservadurismo en esta institución

  2. La intervención de Rouco ante el comunicado obrero católico
    ¿POR QUÉ LA JERARQUÍA ESPAÑOLA Y LOS MOVIMIENTOS RETRÓGRADOS DE LA IGLESIA SE EMPEÑAN EN APOYAR AL PARTIDO POPULAR SI ÉSTE APRUEBA Y FOMENTA EL ABORTO? POR CULPA DE ACTITUDES COMO LA DE ESTE CARDENAL LOS CATÓLICOS SOMOS TACHADOS DE SER AFINES AL PP, NACIONALCATOLICISTAS, ETC. ME AVERGUENZA QUE RAJOY FUERA A LAS MANIFESTACIONES DE LOS SECTORES CONSERVADORES DE LA IGLESIA CUANDO PRECISAMENTE SU PARTIDO FOMENTÓ Y FOMENTA EL ABORTO(ENTRE OTRAS COSAS). ¿LE DA IGUAL A ROUCO QUE EL GOBIERNO DEL PP TAMBIÉN LEGITIME EL ABORTO? SIENTO IMPOTENCIA, TRISTEZA Y HASTA UN POQUITO DE REPUGNANCIA POR ESTA JERARQUÍA CHAQUETERA QUE TENEMOS.

  3. La intervención de Rouco ante el comunicado obrero católico
    Una militante de la HOAC me decía que, gracias a Rouco, el comunicado de HOAC y JOC lo han leido muchas personas que, de otra manera, no se hubieran enterado. Ya se sabe: «no hay mal que por bien no venga»…

  4. La intervención de Rouco ante el comunicado obrero católico
    ¡Que pena no haya aprovechado esta Cuaresma el señor Rouco para convertirse y creer en el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo!. También le podría venir bien repasar la Doctrina Social de la Iglesia.

  5. La intervención de Rouco ante el comunicado obrero católico
    Y no le preguntan a Juan Fernández qué opina él? Habló con el obispo, por cierto, después de lo acaecido.
    Saludos – Inés

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.