El tiempo y los deseos

eltiempoylosdeseos-2.jpg
¡Tan poco tiempo y tantos deseos! El tiempo es limitado, pero no los deseos, que son tan grandes como las ganas, como la vida, como el corazón. Como nosotros. ¿O somos nosotras tan grandes como nuestros deseos?

¿Es el tiempo, siempre corto, el que limita los deseos, o nosotros, haciendo así el tiempo largo, mezquino, aburrido? ¿Frenamos los deseos para no tener que frustrarnos, si no se cumplen?

Sin embargo, lo que los hace grandes no es que se cumplan, sino que nazcan, que crezcan, que nos crezcan por dentro, que nos alarguen los brazos para cumplirlos, las piernas para correr tras ellos, los corazones para tener el aliento de respirarlos todos.

Esta pintada, en la subida a Montmatre, no es de una mano frustrada, sino de un corazón que se sale por las manos, que desparrama por las paredes lo que se le sale del alma. De alguien que, así, vence el tiempo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.