Argentina: libertad menoscabada

  • por

pag21_nortesur1_web-5.jpgA mediados del siglo pasado, Ernesto Guevara sostuvo que el primer Gobierno patrio argentino del 25 de Mayo de 1810 significó en América un grito más dentro de los muchos gritos que se dieron por aquella época en diversos países, ya que el monopolio español estaba llegando a sus finales y por todos lados los pueblos trataban de ganar su libertad. Sin embargo, hoy en día, lamentablemente, estos ideales de libertad y soberanía continúan siendo un anhelo difícil de alcanzar para numerosos grupos sociales argentinos.

Así por ejemplo, a pesar de haber habitado desde tiempos ancestrales el espacio geográfico que hoy se conoce con el nombre de República Argentina, no puede decirse que los pueblos originarios sean libres e independientes, ya que la mayoría de ellos (como bien lo expresó años atrás el subcomandante Marcos refiriéndose a la situación indígena latinoamericana) padecen el despojo y robo de sus tierras y recursos naturales… la explotación de sus hombres, mujeres, niños y ancianos… y la represión con la que ejércitos, policías y paramilitares enfrentan los reclamos de justicia indígena.

Hoy en día, entre otras tantas comunidades indígenas, el pueblo Qom se encuentra andando por este sendero de oprobio y humillación. En efecto, el mencionado pueblo indígena (que desde hace miles de años habita el norte argentino en la provincia que hoy lleva el nombre de Formosa) está hoy reclamando porque el gobierno formoseño decidió otorgarle 600 hectáreas de las tierras que le pertenecían a la Universidad Nacional de Formosa y, como consecuencia de esta justa demanda, muchos de los y las integrantes del pueblo Qom fueron reprimidos por las fuerzas de seguridad y sufrieron persecución judicial.

Pero, además de la situación de menosprecio en la que viven las comunidades indígenas, también existen otros grupos sociales argentinos cuya dignidad es menoscabada cotidianamente. Entre ellos, por ejemplo, se encuentran los millones de niños y niñas cuyas vidas se marchitan por falta de nutrientes y abrazos; los familiares de aquellas personas que mueren en manos de los integrantes de las fuerzas de seguridad argentina; los cientos de miles de hombres y mujeres sin techo que -con el alma marchita y adormecida por el dolor- deambulan por las calles en busca de la dignidad de la que algún gobierno de turno les despojó, etc.
pag21_nortesur2_web-5.jpg
En este contexto numerosas organizaciones sociales afirman que, a pesar de que los medios de comunicación hegemónicos u oficialistas no reflejan la vida menoscabada de los millones de argentinos y argentinas que transitan sus días en una situación marcada por la desventura y la marginación, resulta ilusorio sostener que todos los habitantes de la República Argentina gozan de la libertad e independencia con la cual soñaron cientos de hombres y mujeres el 25 de mayo de 1810.

Últimas entradas de Colaboración (ver todo)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.