Educación para la ciudadanía: materiales didácticos

nortesur5.jpgEducación para la ciudadanía: materiales didácticos es un libro práctico, de la editorial Síntesis, que nos presenta a grandes rasgos las características de la sociedad actual y los movimientos que están siendo cauce de esa nueva sociedad. Dividido en seis apartados, nos ofrece recursos para acometer la tarea de transmitir la necesidad de ser protagonista de la sociedad, así como las herramientas para hacerlo posible desde el aula. Éstas son variadas, sugerentes, fáciles de llevar a la práctica y, sobre todo, tan elaboradas que se ve claramente que son el producto de la experimentación, porque han sido probadas. El cine, la música, los textos, las obras de arte, la dramatización, se convierten en recursos didácticos, no sólo como una posibilidad, sino como realización.

El autor ya los ha puesto en práctica y funcionan. Por eso, los materiales que se presentan responden a toda una toma de postura de la acción en el aula y, por extensión, a una toma de postura ante la educación.
José Luis Domínguez parte de la idea de que educar hoy no es otra cosa que hacer lo posible para que las personas se integren en la sociedad y sean protagonistas en ella, que ayuden a construirla. Por eso, educar y educar para la ciudadanía es prácticamente lo mismo. Es educar para saber vivir con los demás. Educar es guiar para el equilibrio personal y social. Pero educar no es imponer; es ayudar a descubrir, es sacar de dentro, invitar a observar y, una vez observado, reflexionar.

Las instituciones a las que pertenecen los alumnos -la familia, la escuela, el colegio, las más inmediatas- han de ser también modelos de participación y de protagonismo; deben dar, de alguna manera, pruebas de que lo colectivo es de todos y que, afectando a todos, exige compromiso de todos; y, en este mismo sentido, educa el profesor. Esto lo tiene claro el autor del libro: el profesor que quiere educar para ser ciudadanos ha de serlo él mismo. Si quiere formar personas críticas, con pensamiento autónomo, protagonistas de su entorno, ha de ser él mismo crítico en sus clases, estimulando el criterio personal, transmitiendo en su comportamiento el respeto a los alumnos, la importancia de cada uno de ellos, la coherencia entre lo que trata de transmitir y su actuación, preocupado por lo que pasa a su alrededor y atento a los cambios.

Para sacar el jugo a este libro hay que meterse en la muchedumbre, en el sonido de la gente, porque estamos hablando de ciudadanía, y la ciudadanía es, sobre todo, sonido y habla; participación y debate, es fiesta y algarabía; a veces protesta, a veces grito; es echar de menos voces: las de los sin voz.

Este libro, en definitiva, es un material estupendo para educar, no sólo en el aula. José Luis Domínguez, educador, sabe que la educación se ha de producir a todos los niveles, ha de afectar a todas las dimensiones del ser humano, y por eso abre los sentidos y el pensamiento para que la educación sea integral; y convoca a toda la sociedad, para que aporte lo mejor de sí misma, porque “para educar a un ser humano hace falta toda la tribu”.

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