Nací el año antes de la guerra y en esta larga vida he tenido mucha suerte y hecho muchas cosas. He sido párroco, laborterapeuta, traductor, director de revistas, autor de libros, presidente de una ONG, dibujante de cómics, pintor a ratos… Todo a pequeña escala: parroquias pequeñas, revistas pequeñas, libros pequeños, cómics pequeños, cuadros pequeños, una ONG pequeña… He oído que de los pequeños es el reino de los cielos. Como resumen y copiando a Eugenio d’Ors: Mucho me será perdonado porque me he divertido mucho.
Nací hace ya mucho tiempo en la huerta murciana. Cuando apenas daba los primeros pasos me trajeron a Madrid y aquí se ha desarrollado toda mi vida, personal, académica y profesional. Hoy estoy felizmente jubilada y jubilosa.
Gracias a mi profesión, comunicadora, he tenido la oportunidad de viajar bastante: América, África, Asia, Europa… he conocido distintas culturas, distintas realidades… y según iba aumentando mi conocimiento, iban cayendo mis seguridades, esas que cuando eres más joven te hacen creer que son inamovibles y las únicas verdaderas.
He visto de primera mano las injusticias, las desigualdades… por tener distinto color de piel, distinta opción sexual, por ser pobre y sobre todo por ser mujer.
A lo largo de mis ya muchos años me he encontrado con mucha gente buena que trabaja por otro mundo posible y distinto. A ellas y ellos uno mi voz y mi trabajo, en la iglesia y en la sociedad, antes y ahora. Hasta que el cuerpo aguante.
Jubilada feliz. Encajando el envejecer con cierto garbo (de momento). Convencida de la fuerza de la Palabra y de la bondad última de las personas. Adicta a la Biblia y a contársela a otros. Agradecida a la vida, al cariño de tantos amigos y al sentido del humor. Aficionada al cine, a la música polifónica y a Gomaespuma. Lectora desordenada y escritora de vuelo corto. Orgullosa de ser columnista de alandar. Tratando de callarme más, rezar más y vivir más atenta al latido del corazón de Dios en el corazón del mundo.
Teóloga y religiosa Apostólica del Sagrado Corazón de Jesús, vive en una comunidad intercongregacional en el madrileño barrio de Lavapiés. Allí apoya los movimientos sociales y la defensa de los derechos humanos, especialmente desde la Red Interlavapiés. Escribe en alandar la sección «Hay vida más allá de la crisis».




