“En la Iglesia lo importante es la diversidad y no la confrontación”

Foto. J. I. Igartua.Son las cinco y media de la tarde de un día cualquiera de esta primavera. El que escribe sube al octavo piso de un edificio normal de un barrio normal de Madrid. Llama al timbre y la puerta la abre Cristina Plaza con un bebé en brazos (Rebeca). Al entrar en la vivienda, por el pasillo se acerca César Rollán, con otro bebé (Noemí). Las dos han nacido el pasado 4 de marzo. Con una sonrisa y unos ojos chispeantes detrás de los cristales de las gafas y montado en un patinete saluda Andrés. Por último, ya entrados en confianza se abre la puerta de una de las habitaciones en la que Daniel está haciendo aplicadamente las tareas del cole.

Descrita así, esta es la imagen de una familia cualquiera de nuestro país, pero encierra una peculiaridad: forman el “consejo de redacción” de Eclesalia, un medio de comunicación por Internet sobre la actualidad y la realidad de la Iglesia. Como dice Cristina, “es una redacción en la que los niños son los becarios, César el director y yo aporto todo lo que puedo”. Es un trabajo tan doméstico que “si un día hay que planchar, Eclesalia no sale”, afirma César.

Este proyecto tan “casero”, que hoy es recibido por cerca de 10.000 suscriptores de todos los continentes, comenzó el 1 de septiembre de 2001. Un poco antes de esa fecha, César representaba a su comunidad cristiana en el colectivo Encomún, en el que había una serie de comisiones de trabajo. En una de ellas, llamada “Realidad eclesial”, no muy solicitada, se apuntó -dada su formación periodística- y se le ocurrió comenzar a enviar noticias relacionadas con la Iglesia y “que tuvieran algo que decirnos como comunidades cristianas”. Así comenzó todo, aunque separándolo de Encomún, para que no hubiera problemas. De hecho ahora mismo no hay ningún tipo de vínculo con comunidades de base, aunque lo pueda haber en el plano personal.

El nombre de Eclesalia viene de juntar “ecle” (Iglesia), “sal” (lo que debe ser cada cristiano) e “ia” (que en latín significa en el lugar de identidad). “Nos sonaba bien, señala César, poniendo el acento en la sal, que fue una idea de José Luis Cortés cuando nos hizo un póster”. Según Cristina, con este modo de comunicación sencillo “tratamos de compartir noticias y artículos que nos interesan a nosotros. Es una manera de que estas opiniones lleguen a gente que no está conectada a una vida activa de parroquia o que no acude a determinados actos en torno a la realidad eclesial”.

Casi 10.000 envíos

El caso es que en estos momentos, al margen de los casi 10.000 envíos que se realizan, se registra una media diaria de unas 400 entradas en la página web (www.eclesalia.net), aunque cuando hay artículos de mayor repercusión se puede superar el millar. César asegura que “no tenemos una concepción clara de hasta dónde llegamos, pero hubo un hecho significativo hace un par de años cuando, por causas técnicas, estuvimos unos meses inactivos. Cuando volvimos fue sorprendente los cientos de respuestas que recibimos alegrándose de que otra vez estuviéramos ahí”. Afirma que una de las cosas que más le ha impresionado es la internacionalidad y la multiconfesionalidad de quienes leen Eclesalia.

En una década de existencia, como no puede ser de otra manera, hay muchas muestras de agradecimiento, algunas bajas y también críticas, que se remiten a los autores. “Nosotros –señala Cristina- no tenemos capacidad para gestionar todas las respuestas y tratamos de poner un correo del autor para que se remitan directamente a él cuando quieren expresar una opinión”.

Tanto César como Cristina mantienen que no practican ningún tipo de autocensura, “aunque cuando no lo tenemos claro solemos contrastar nuestras opiniones y decidimos”. En este sentido, el tiempo les ha hecho expertos en saber que hay artículos que van a ser polémicos, pero se suelen publicar si tienen que ver con la realidad eclesial y pueden aportar un punto de vista interesante sobre el asunto que trata.

Foto. J. I. Igartua.

Sin problemas jerárquicos

También aseguran que en estos diez años no han tenido problemas con la jerarquía de la Iglesia, “tal vez porque muchos nos ignoran”, dice César, quien resalta que “entre todas las personas que reciben Eclesalia hay gente de todos los servicios y ámbitos eclesiales, desde laicos de a pie hasta algunos obispos”.

La gran mayoría de los artículos los envían los propios autores -que quieren que se publiquen en Eclesalia- y cuando se les pregunta cuáles son los de “más éxito” no quieren hacer distinciones, pero terminan hablando de José Antonio Pagola, Jon Sobrino, Jairo del Agua…. y muchos otros. “Lo importante es la originalidad y que digan algo sobre la relación del cristiano con el resto de la humanidad, sobre Jesús encarnado”, resalta.

Además del trabajo y la responsabilidad que supone el cuidado y la atención de sus cuatro hijos, Cristina trabaja en una editorial y César es profesor en un colegio británico, aunque no sabe si lo seguirá siendo el curso que viene. Por eso, cuando se les pregunta por el tiempo que pueden dedicar a Eclesalia, el director responde que “es verdad que cada vez tenemos menos tiempo, pero siempre sacamos algún rato por las noches cuando los niños ya están acostados”. Por su parte, Cristina afirma que “sabemos que tenemos al Espíritu soplando de nuestro lado y eso es muy importante”. Aunque hay personas que les ofrecen su ayuda, de momento se sienten fuertes para seguir como hasta ahora y se ríen cuando dicen que ha habido gente que pensaba que eran una redacción de 30 personas o cuando reciben algún curriculum pidiendo trabajo. Y vuelven a recordar que “este es un trabajo de zapatillas, tan doméstico que si hay que planchar no sale”.

No se plantean el futuro, aunque reconocen que quieren seguir aportando su granito de arena para el Reino y en una Iglesia muy grande en la que todos tenemos cabida, “aunque lo que pasa –dice Cristina- es que hay algunos que no miran al fondo. Sucede que unos tienen micrófono y altavoces, mientras que otros no. Lo importante es la diversidad y no la confrontación”.

Dicho esto, quizá sea bueno acabar recordando los principios que mueven a Eclesalia y que son “una apuesta por una Iglesia renovada y renovadora; con sabor a pueblo; Dios al fondo y Cristo en medio; nunca excluyente y siempre fraterna”.

10 comentarios en «“En la Iglesia lo importante es la diversidad y no la confrontación”»

    1. “En la Iglesia lo importante es la diversidad y no la confrontación”
      Cuando veo por la mañana en mi bandeja de correo el envío de eclesalia, me alegro. Pues lo leo con detenimiento. Me doy cuenta que también otra Iglesia es posible. Los artículos de eclesalia me han acompañado en algún momento en mis reflexiones, oración, ejercicios, camino de santiago. De vez en cuando me gusta el releerlos. Es vida que lleva al compromiso. y estoy de acuerdo que en la Iglesia lo importante es la diversidad (aunque muchos no lo entiendan así y solo hablen de uniformidad ) y no la confrontación ( aunque sería bueno que aquellos que tienen ciertos servicios en la Iglesia se bajen a los barrios, y vivan como vive la gente, que se confronten realmente con el evangelio) Muchas FELICIDADES A ECLESALIA, Y LOGICAMENTE A ALANDAR.

    2. “En la Iglesia lo importante es la diversidad y no la confrontación”
      Sois unos soles, por vuestro testimonio sencillo, pero con una gran repercusión. “En la Iglesia lo importante es la diversidad y no la confrontación”. _Estoy totalmente de acuerdo con el mensaje, pero a condición de que estemos atentos a la realidad total de las personas, especialmente de los más empobrecidos, y de que tratemnos todos de buscar un mejor seguimiento de Jesús de Nazaret. Un fuerte abrazo.

    3. “En la Iglesia lo importante es la diversidad y no la confrontación”
      Gracias Cesar, Cristina y resto de familia.
      Que Dios os siga bendiciendo y El Espiritu sople con toda sus fuerza.
      Me da mucho gusto veros, es un placer sentiros compañeros de viaje…
      Un fuerte y entrañable abrazo desde Oviedo.
      Rosa

  1. “En la Iglesia lo importante es la diversidad y no la confrontación”
    Qué gusto conoceros, familia!! ya «veo» a quienes quiero agradecer tantos buenos momentos de vida y reflexión, de buen rollo dentro de la Iglesia…
    María

    1. “En la Iglesia lo importante es la diversidad y no la confrontación”
      Muchas gracias!
      Gracias por conoceros hoy. Una agradable sorpresa! Gracias por la foto!, que os hace mas cercanos.
      Agradeceros toda vuestra andadura.
      Que siguais con esta confianza y este estilo «zapatillas» y «plancha!
      Un abrazo fuerte.
      Ramón

  2. “En la Iglesia lo importante es la diversidad y no la confrontación”
    que buena oportunidad para dar las gracias..
    gracias por el articulo y todo su contenido…
    gracias rebeca y noemi,
    gracias andres y daniel,
    gracias cristina y cesar…
    la vida de ustedes en medio de todo,
    aunque haya que planchar, pues claro que hay que hacerlo,
    habla de ecle-sal-ia y muy bien…
    ademas de hacernos sentir que tras todas esas llegadas diarias a distintos lugares
    hay una historia de carne y hueso…
    y eso es hermoso…
    gracias…
    de verdad que leyendolos se siente uno mas y siente la ecle..
    leyendolos se siente el sabor que hay en la propia vida, esa sal…
    que hace tomarle gusto a la existencia, o al menos no perderlo jejejeje…
    leyendolos se ubica lo propio, la identidad…
    gracias…

  3. “En la Iglesia lo importante es la diversidad y no la confrontación”
    Gracias por vuestra gratitud.Gracias por dejaros soplar por el Espíritu y compartirlo.Gracias por hacernos llegar TANTO.GRACIAS

  4. “En la Iglesia lo importante es la diversidad y no la confrontación”
    Un abrazo muy fuerte, familia.

    Está claro que el Espíritu sopla entre zapatillas, cansancio y pañales. El granito de mostaza…

    Un beso a todos,
    Emilio (Presencia)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *