A menos de 40.000 firmas para debatir sobre la regularización de las migrantes en España

«500.000 firmas esenciales para derechos esenciales de personas esenciales”, así explica Jorge Serrano, coordinador general de Por Un Mundo Más Justo (M+J), partido promotor junto con 850 organizaciones sociales (de espectros ideológicos diversos), la necesidad de que la Iniciativa Legislativa Popular en pro de la regularización de las personas migrantes, consiga esa cifra útil para llegar a debate en el Congreso de los Diputados. Faltan unas 40.000 para conseguirlo y el plazo expira el próximo 22 de diciembre. La idea fue de Augustin Ndour, el primer candidato de origen senegalés a la presidencia del Gobierno (M+J), e impulsada por una comisión formada por Regularización YA, Fundación para la Ciudadanía Global, Fundación Por Causa, Redes, Alianza por la Solidaridad y el propio Por Un Mundo Más Justo (M+J).

Esta iniciativa ha sido galardonada con uno de los Premios Alandar 2022.

El informe realizado por la Fundación con Causa, Informe Esenciales,  no deja lugar a dudas sobre la necesidad de regularizar de manera extraordinaria a las personas migrantes sin papeles. Más de 500.000 personas residen de manera irregular debido a que el sistema de obtención del permiso de residencia es un tapón, lento y burocrático. “Hace falta voluntad política para reconocer dignidad y derechos a estas personas, que les den oportunidad para seguir aportando a la sociedad española desde una situación de legalidad”, matiza Serrano. La actual Ley de extranjería LO4/2000 resulta un mecanismo restrictivo, muy discrecional y que genera desprotección y exclusión social en los migrantes. “Es prioritario y de justicia que saquemos a esas personas de la invisibilidad y de la ausencia de derechos fundamentales”, afirman los promotores. Y que la exclusión, de facto, de servicios públicos como educación o sanidad no tenga un amparo legal.

Asimismo, la regularización permitiría que no se dieran las situaciones de explotación laboral a la que son sometidos por algunos empresarios desalmados, que se aprovechan de esa situación de vulnerabilidad. Eso fue palmario en plena pandemia cuando estas personas se mostraron imprescindibles en el reparto a domicilio, recogida de hortalizas o en el sistema de cuidados de menores y personas mayores.

La situación de irregularidad se ceba con las mujeres y los niños. Seis de cada 10 migrantes sin papeles en nuestro país son mujeres, sobrerrepresentadas en sectores donde la explotación y acoso sexual están a la orden del día.

Razones que justifican la regularización extraordinaria

La principal es la defensa de los derechos humanos, que debería ser la prioridad en una democracia real. Pero en el informe Esenciales, de la Fundación por Causa, también se esgrime el gran aporte económico y fiscal que supondría que esas personas sean reconocidas como ciudadanos con plenos derechos, sacando a la luz parte de la economía sumergida a la que se les aboca y contribuyendo con sus impuestos al sistema de la Seguridad Social.

Según un estudio de la Universidad Carlos III, la aportación neta media de los trabajadores regularizados estaría por encima de los 3.250 euros por persona y año. Siendo, al tiempo, un mecanismo que permite garantizar los derechos laborales en condiciones de igualdad, reduciendo las situaciones de abuso y explotación.

“Nuestra sociedad tiene una deuda de gratitud con uno de sus colectivos más vulnerables. Las políticas migratorias no pueden permanecer escindidas de la realidad social del país y de las personas que la construyen día a día”, afirma rotundo Augustin Ndour, primer firmante de la ILP. Su experiencia como inmigrante le llevó a convencer a sus compañeros de partido que era el momento de hacer algo. “Consultamos hasta con catedráticos de Derechos Constitucional para que nos lo aceptaran y ahora estoy muy embarcado en que lo consigamos, lleguemos a las 500.000 y que lleguen a destino en papel, estamos centrados en conseguirlo de una forma física”, concluye.

Además, ya se ha hecho antes. España ha conocido durante la última etapa democrática seis procesos de regularización, cuatro llevados a cabo por el Partido Socialista y dos por el Partido Popular. En la UE, entre 1996 y 2008 se llevaron a cabo 43 programas de regularización en 17 Estados miembros. Las regularizaciones más recientes fueron las realizadas por Portugal e Italia en plena pandemia, una respuesta apoyada por el Relator Especial de la ONU para los derechos humanos de los migrantes. La propuesta está estrechamente alineada con acuerdos e iniciativas internacionales a los que España se ha comprometido como la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular y el vigente Pacto Europeo sobre Migración y Asilo de 2008.

Tras reunirse en septiembre M+J con el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, el Gobierno ha acogido bien la iniciativa de estos colectivos pero ya ha aclarado que busca una reforma que aborde cambios con un enfoque económico, como dotar de recursos a las oficinas de extranjería para que no acumulen retrasos de hasta de 9 meses, ampliar el listado de profesiones para poder migrar en origen, un contrato de trabajo de hasta 30 horas permitiría esgrimir arraigo si lleva 3 años en el país, también la “medida estrella” sería el arraigo por formación, permiso de residencia por un año para formarse.

Pero no hay planes gubernamentales para las más de 500.000 personas que, estando ya en España, necesitan con urgencia ser reconocidas. “Ha calado la demagogia que algunas formaciones políticas se empeñan en agitar contra las migrantes y, además, entramos en año electoral. No se aborda la inclusión ni la dignidad humana”, afirma Serrano. Esgrimen, además, la excusa de que la UE no lo permite, “esto no es coherente con la voluntad de la Comisaria que habilitó un mandato en la pandemia. Debemos recordar que expresidentes como Aznar o Zapatero ya hicieron regularizaciones en sus mandatos. Es una cuestión de humanidad y no ideológica”, zanja Serrano.

Faltan menos de 40.000 firmas y podemos conseguirlo. Difundamos y apoyemos la ILP: https://esenciales.info/

David Álvarez Rivas

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