Regular es dignificar

Foto de Augustin Ndour (realizada por Gustavo Gómez Gózalo)

La Iniciativa Legislativa Popular para una regularización extraordinaria de personas extranjeras llegará al Congreso antes de que termine la legislatura.

Más de 800 organizaciones sociales y más de 10.000 personas están hoy recabando firmas por todo el territorio nacional a favor de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para una regularización extraordinaria de personas extranjeras en España.

La Ley Orgánica de las ILP exige a la ciudadanía un total de 500.000 firmas acreditadas para forzar al Congreso de los Diputados a estudiar, debatir y votar una propuesta legislativa. Esta iniciativa va camino de ser la ILP con mayor número de firmas de toda la historia de la democracia. Cuando todavía faltan cinco meses para el fin del plazo, ya se han conseguido más de 320.000 firmas, como puede verse en www.wikizens.com

Desde el momento en que se presenten las firmas, el Congreso tiene un plazo máximo de seis meses para debatir la propuesta, por lo que, con toda seguridad, se debatirá en antes de que termine esta legislatura.

Bajo el lema de “Esenciales”, esta ILP pide 500.000 firmas esenciales para derechos esenciales de personas esenciales.

Lo más llamativo de la Iniciativa es que ha conseguido juntar a las dos Españas. En un impresionante listado de organizaciones sociales, se puede ver a organizaciones tan diversas como “Esclavas del Sagrado Corazón” y “Soviet Getafe” unidas en esta iniciativa.

La Iniciativa fue ideada en febrero de 2021 por Augustin Ndour, militante del partido político Por Un Mundo Más Justo (M+J), y promovida por una comisión promotora, formada por Regularización YA, Fundación para la Ciudadanía Global, Fundación Por Causa, REDES, Alianza por la Solidaridad y el propio partido Por Un Mundo Más Justo (M+J).

En el entorno de la Iglesia, cuenta con el apoyo de la Conferencia Episcopal Española, Cáritas, CONFER (Conferencia Española de Religiosos), REDES (Red de ONG de congregaciones religiosas) y más de doscientes organizaciones sociales de la Iglesia Católica española.

Augustin Ndour, que llegó a España de forma irregular en el año 2000, ya había llamado la atención de los medios cuando se presentó como candidato con M+J en las elecciones de 2019, convirtiéndose en el primer candidato a presidente del gobierno de origen africano.

Hoy, este senegalés nos cuenta su historia personal y nos explica la importancia de que esta iniciativa salga adelante y se apruebe en el Congreso de los Diputados.

¿Cómo llegaste a España, Augustin? ¿Cómo es la vida de una persona sin papeles en España?

Mi primer contacto con la península fue Lisboa, donde llegué en el 99 desde Dakar.

Empecé a trabajar con los “papeles” de otro, que es lo que hacían muchos inmigrantes en esa época. Y trabajé en la construcción para la ampliación de las líneas del Metro en los túneles. Fue muy duro.

Algunos días, para cuadrar horas por necesidad de la obra, trabajábamos desde las ocho de la mañana del viernes a las ocho de la mañana del domingo, ininterrumpidamente, con descansos de una hora cada seis horas. Era agotador, una auténtica locura.

Una vez, tras estos turnos agotadores, fui a misa y lo único que escuché fue “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” y “podéis ir en paz”. Me quedé frito. Fueron años duros.

Casi dos años después inicié los trámites de regularización, aprovechando la regulación extraordinaria de José María Aznar, en el año 2000, aunque por un sinfín de dificultades, no conseguí la regularización hasta 2002.

Tener papeles o no tenerlos, en realidad, es como el día y la noche. Cuando no tienes los papeles en regla, no cuentas en la sociedad. Si consigues trabajo es sin ningún derecho, con un salario muy por debajo del salario mínimo, sin derecho a vacaciones, ni pagas extras, ni indemnización en caso de despido… y, lo que es más duro, sin ningún tipo de regulación en cuanto al número de horas diarias de trabajo. Condiciones de absoluta explotación.

Pero lo más duro es que siempre andas mirando atrás, a los lados, por si en cualquier momento cualquier policía te para y te pide los papeles o te lleva a los centros de internamiento de extranjeros –los CIE- que, en realidad, son cárceles encubiertas. Con la alta probabilidad de que de allí te manden luego a tu país “con lo puesto” después de cuatro años. Eso, de por sí, representaría un fracaso. De hecho, mucha gente que han devuelto a su país termina suicidándose. Otros se vuelven locos. Las devoluciones son un verdadero drama familiar y social. En muchas ocasiones, cuando alguien decide emprender la aventura de viajar a Europa, las familias contraen deudas, como si su viaje fuera una inversión familiar, algunas veces hipotecando muchos de sus bienes para poder costear todo el camino, todo el viaje.

Yo he tenido suerte. Tal vez, el hecho de ser cristiano me abrió muchas puertas. En un momento que no aguantaba más la venta ambulante por la persecución policial, pude trabajar en unos talleres de mi parroquia de Granada haciendo artesanía que luego podía vender. No suponían muchos ingresos, pero me permitió no estar corriendo siempre, con la policía detrás. Les estoy muy agradecido.

Cuando, finalmente, conseguí mis papeles sentí una enorme alegría y alivio. Por fin podía ir a Senegal a ver a mi familia sin correr el riesgo de no poder volver a entrar en España. Tengo un amigo que llegó el mismo año que yo y estuvo diez años sin poder volver a Senegal a ver a su mujer y a su hijo.

En resumen, tener papeles significa que te devuelven tu libertad y tu dignidad. Sin papeles vives en una “cárcel abierta”.

Cuando veo a hermanos de muy diferentes países en la calle no puedo dejar de pensar en lo que he vivido y desearles que se puedan regularizar cuanto antes, porque es la única forma de que puedan trabajar dignamente.

Después de regularizarme hace más de 20 años, he podido ver reconocidos mis derechos. Hoy, además de senegalés, soy español, y estoy en la política activa, luchando por los derechos de los empobrecidos de este país y de la tierra.

¿Cuáles son las ventajas de una regularización extraordinaria para España?

La regularización extraordinaria es una cuestión no solo de derechos, sino también es la política más inteligente que el Estado español puede poner en marcha.

El informe de la Fundación Por Causa, que nos acompaña en la Comisión Promotora de la ILP, enumera estas cinco razones:

  1. Un desafío demasiado grande para ser ignorado. Se calcula que había entre 475.000 y 514.000 migrantes residiendo en España sin papeles al final de 2020.
  1. Es lo decente. La irregularidad infringe los derechos más básicos de las personas, limita el derecho a la salud y a la educación, multiplica las posibilidades de vivir en la pobreza y deja al trabajador desprotegido frente a la explotación.
  1. Nos beneficia al conjunto de la sociedad. Los trabajadores en situación irregular pagan impuestos indirectos a través de su consumo. Sin embargo, el empleo en la economía sumergida les impide realizar aportaciones fiscales directas a través de los impuestos y las contribuciones sociales. Se estima que una regularización incrementaría la aportación fiscal neta media de cada inmigrante regularizado en más de 3.500 euros por año.
  1. Fortalece la seguridad sanitaria. La población inmigrante sin papeles se encuentra entre los potenciales grupos de alto riesgo.
  1. Se ha hecho antes. Las regulaciones forman parte de la caja de herramientas políticas de todos los colores ideológicos y se realizan en todas partes. Desde el año 1986 ha habido nueve regularizaciones en España.

¿Qué te parece la reforma del ministro Escrivá? ¿Sirve como sustituto a la regularización extraordinaria?

La reforma que se ha planteado es un paso en la buena dirección. Ayudará a ampliar el número de personas que puedan migrar legalmente, agilizará los plazos de respuesta por parte de la Administración y permitirá otorgar un permiso de residencia a miles de personas que quieran solicitar la nueva fórmula de “arraigo por formación” que el ministro Escrivá propone.

Pero no es, de ninguna manera, una solución ni para las 500.000 personas que necesitan un permiso de trabajo, ni para el país que necesita a estas personas regularizadas.

Augustin Marie Ndour es senegalés y español. Fue el primer candidato a presidente del Gobierno de España de origen africano. Impulsó la ILP para una regularización extraordinaria de personas extranjeras en España y es su primer firmante.

Últimas entradas de Colaboración (ver todo)

1 comentario en «Regular es dignificar»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.