Nosotras también contamos el mundo

El 13 de noviembre del 2018 asistí a la premier del documental “Morir para contar’ Dirigido por Hernán Zin, recogía las intervenciones de:  David BeriainGervasio SánchezJavier EspinosaMónica G. PrietoManu BraboRoberto Fraile… y algunos reporteros de guerra más.

 El documental estaba muy bien hecho y verdaderamente era un testimonio súper valioso de estas personas que en ocasiones mueren para contarlo, como el caso de Juantxu Rodríguez, Julio Fuentes o Julio Anguita. Otras veces no mueren, pero sus vidas se ven profundamente afectadas por lo que viven. Se recogían testimonios de profesionales muy valiosos, algunos de ellos conocidos y queridos por mí. Sin embargo, al final me quedó un regusto amargo: nuevamente la presencia de la mujer, en este caso periodistas de guerra, quedaba en segundo plano, anulada por el protagonismo sin sombra de los varones. Y no, no es que no salieran mujeres. Un protagonismo especial tiene Mónica G. Prieto, pero no por el fantástico trabajo que realiza sino por su relación primero con Julio Fuentes, asesinado en Afganistán y luego con Javier Espinosa, secuestrado en Siria en 2013 junto a Ricardo García Vilanova. Igual pasa con Rosa Meneses o la fotoperiodista Maysun. Mónica Bernabe si tiene unos minutos personales en los que habla de su trabajo, un trabajo realizado a lo largo de casi ocho años de vida en Afganistán.

Con todo lo más llamativo de este documental, lo que me dejó peor sabor de boca, fueron los 26 segundos que dedicó Hernan Zin a la primera reportera de guerra de TVE: Carmen Sarmiento. En este corte de sólo 26 segundos Carmen hablaba de la dificultad para mantener una relación sentimental a causa de la profesión. Este fue el resultado de una larga entrevista de más de 45 minutos en la que hablaron de la larga trayectoria de esta excelente periodista. Mal, me quedé muy mal con el espacio dedicado a las mujeres que también están y se parten el pecho en las primeras líneas de batalla.

A la salida de la proyección me encontré con una de ellas, Mayte Carrasco. Corresponsal de guerra que ha cubierto conflictos bélicos y sociales a lo largo de su ya larga carrera periodística. Estaba igual de confundida que yo, pero un poco más indignada.


En la imagen, la corresponsal de RNE en Jerusalén, Cristina Sánchez, Carmen Sarmiento y Natalia Sancha, corresponsal de El País en Beirut, recibiendo el prestigioso Premio de Periodismo ‘Cirilo Rodríguez’ en su XXXIV edición, 2018.  Con ellas, el también galardonado Enrique Serbeto (ABC)  

No sé con certeza si ese fue el detonante, pero lo cierto es que Mayte Carrasco hace unos meses, quizás un año, empezó a convocar a colegas de la profesión para visibilizar su trabajo y su presencia en los lugares donde se produce la noticia. Todas aquellas llamadas y wasaps entre colegas han culminado en una asociación que ya está dando que hablar: la Asociación ACM de mujeres que contamos el mundo.

En Facebook se definen como “REMCI (Red de Mujeres Comunicadoras de Internacional) es una comunidad sin cuotas para ayudarnos, darnos visibilidad, hacer mentoring, networking, mesas redondas, red de intercambio de conocimiento dentro del grupo y hacia el exterior” y en Twitter apuntan: “nos unimos para crear red y ser más fuertes”.

Excelentes mujeres profesionales de la comunicación como Anna Bosch, Carmela Ríos, Ana Alonso, Aurora Mínguez, Pilar Requena, Rosa María Calaf, Almudena Ariza, Mavi Doñate, Yolanda Álvarez… y así hasta cerca de 200 mujeres entre las que también se encuentra Carmen Sarmiento, se unen en esta asociación que ya está tremendamente activa y que nos ofrece una visión de los hechos desde una mirada no sólo de mujer sino de mujer feminista. Porque nosotras también contamos y es importante que se sepa.

Les animo a seguirlas en las redes y sobre todo a leer y difundir sus opiniones. Les aseguro que merece la pena. Las mujeres también contamos el mundo

Autoría

  • Charo Mármol

    En 1953 en Cuba un grupo armado revolucionario liderado por Fidel Castro ataca el cuartel Moncada en Santiago de Cuba. Fue un intento fallido para derrocar al dictador. Ese mismo año en la URSS muere Stalin y, en Inglaterra, Isabel II es coronada Reina. Además nací yo. Fue en Murcia, pero enseguida me acogió la capital del Reino, Madrid. Ya madurita empecé a viajar por los países del Sur y desde entonces me considero ciudadana del mundo. Un mundo en el que me gustaría que reinase la paz, la justicia y la igualdad. Y a esto he dedicado la mayor parte de mi vida: a trabajar por el Reino de Jesús aquí y ahora.

3 comentarios en «Nosotras también contamos el mundo»

  1. Muy buen artiículo, he seguido bastantes artículos, muy interesantes de como este mundo necesita que la voz de las mujeres estén en el lugar que se merecen.
    Gracias por la labor que muchas mujeres han hecho y siguen haciendo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *