Violadores de palabras

Manuel Ruiz de Lara, un magistrado de lo mercantil publicó en un twitter el 20 de noviembre de 2023 el siguiente texto: “quién nos iba a decir que nos iba a presidir un narcisista patológico con rasgos claros de psicopatía sin límites éticos, dispuesto a todo, incluso a destruir el Estado de derecho para permanecer en la Moncloa”.

No cabe duda de que al señor Ruiz de Lara no le cae bien Pedro Sánchez, pero de un juez, acostumbrado a redactar sentencias y autos, cabría esperar mayor finura en el uso del lenguaje.

Es un narcisista psicológico. ¿Es Ruiz de Lara un psicólogo, le ha tratado lo suficiente para formular ese diagnóstico? Tiene rasgos claros de psicopatía. ¿Sabe de verdad el señor juez lo que es realmente un psicópata? Y respecto a estar dispuesto a todo para permanecer en la Moncloa -lo que es un juicio de intenciones- falta añadir: todo dentro de la Ley (no es un Putin ni un Maduro ni un Ortega).

No hace tanto Javier Pérez-Reverte ha hecho circular uno de sus panfletos. En él habla, por ejemplo, “de esa panda (la clase política) de charlatanes, fanáticos, catetos y a veces ladrones”. De nuevo se esperaría que un novelista consagrado utilizara el lenguaje con mayor fineza y cordura: Felipe González era licenciado en Derecho, Rajoy, registrador de la propiedad, Pablo Iglesias doctor por Alemania, Pedro Sánchez también doctor…y los últimos gobiernos han tenido miembros con brillantes currículos. “Una feria de mangantes”, de nuevo el abuso y el atropello en el lenguaje. Del “disparate catalán” tiene la culpa la burguesía catalana. “Pero no ella sola: “por la tapa se coló el interés de los empresarios, cobardes y cómplices”. ¿Pero no fueron 4.000 las empresas que se marcharon de Cataluña cuando la declaración de independencia?

Cambiemos de personaje: un sacerdote de Toledo, Gabriel Calvo Sarraute, rodeado de otros curas dice en su presentación en un encuentro en YouTube que “reza mucho para que el Papa pueda ir al cielo cuanto antes”.  La frase es acogida con risitas y uno comenta: es algo que se puede pedir para cualquiera y el moderador del encuentro apostilla: pues a ver si rezamos más fuerte.

Frente a los dos ejemplos anteriores del magistrado y del novelista, la frase del cura es más sutil y sin duda más cínica. En el capítulo 5 de Mateo, Jesús dice: “Amad a vuestros enemigos…orad por los que os persiguen”. El cura toledano y sus adláteres rezan por su enemigo Francisco y parecen seguir las recomendaciones del Evangelio pero el propio papa, el 8 de abril de 2018, en la oración del Ángelus, recordaba la palabra del Biblia: “Dios no quiere la muerte del pecador sino que se convierta y viva”. Los que rezan por la muerte del Papa están deseando su muerte y se acabó, sin paliativos, y usando torticeramente la realidad sagrada de la oración.

Cambio de tercio: Jesús Vidal Chamorro, vicario general de la diócesis de Madrid me envía un correo para comunicar que este año 2024 se celebra el año jubilar de Caravaca de la Cruz. Destaca la experiencia espiritual del camino pero añade: “Y así se podrán ganar las indulgencias concedidas a dicho jubileo”. Me pregunto: 400 años después de Lutero ¿todavía existen las indulgencias? Pero ¿qué teología de la redención es la que se maneja en las oficinas episcopales?

Y por fin: un amigo con el que tengo una comida pendiente -que, visto lo visto, no sé si voy a celebrar- me envía un wasap convocando a una manifestación el 9 de marzo. Sale un rato un caballo galopando, después vistas de una manifestación anterior y al final un slogan: España se la juega. Claro: como cualquier nación, España se la juega en el calentamiento global, el empleo, en la educación, en la investigación, en las relaciones exteriores… ¿Y qué?

No sé si queda muy clara mi intención al escribir esta columna. Mi tía María Luisa, una burguesa en el mejor sentido de la palabra, defendía siempre la importancia de las formas. Estoy absolutamente de acuerdo y entre las formas que hay que guardar es dejar a las palabras su significado propio, no violarlas.  Un lenguaje tan rico como el nuestro, que inventó tantas palabras, lo hizo para ayudarnos a comprender la realidad y no para aprovecharse de ellas utilizándolas para lo que no fueron inventadas: psicópata, banda, rezar por alguien, indulgencia, jugar.

Hay violadores de muchos tipos, aunque no todas sus acciones estén definidas en el Código Penal. Sí, en cambio, en el código de la decencia, del respeto y la vergüenza, algo a lo que jueces, escritores o curas están sin duda especialmente obligados.

Autoría

  • Carlos F. Barberá

    Nací el año antes de la guerra y en esta larga vida he tenido mucha suerte y hecho muchas cosas. He sido párroco, laborterapeuta, traductor, director de revistas, autor de libros, presidente de una ONG, dibujante de cómics, pintor a ratos... Todo a pequeña escala: parroquias pequeñas, revistas pequeñas, libros pequeños, cómics pequeños, cuadros pequeños, una ONG pequeña... He oído que de los pequeños es el reino de los cielos. Como resumen y copiando a Eugenio d'Ors: Mucho me será perdonado porque me he divertido mucho.

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