Amor de albañiles

Fecha: Domingo, 12 de junio. Undécimo del tiempo ordinario.

Lugar: Iglesia parroquial de la Natividad de Nuestra Señora, Valdetorres del Jarama (Madrid), diócesis de Alcalá de Henares.

Celebración: Misa de 12:00 (no hay más). Se conmemoran 25 años de la erección de la diócesis con la llegada de las reliquias de los patronos, los Santos Niños Justo y Pastor.

Comienza el verano. Me doy un madrugón de campeonato para ir a limpiar la piscina de mis padres. Un domingo. Desde que se jubilaron vive en una casita con huerta rodeados de manzanos. No es su Asturias patria querida, pero “La Braña” de Silillos -donde hace ya años que celebraron las bodas de oro- es lo más parecido a su tierrina. A misa van a la iglesia del pueblo, Valdetorres del Jarama. Con agujetas de cepillar las viejas teselas azules con ácido, les acompaño.

pag10_alegria_evangelio_valdetorres_jarama_parroquia_webHace calor de verano. La iglesia, restaurada, es un ejemplo de construcción castellana que data de principios del siglo XVI. En la torre hay varios nidos de cigüeña. Hasta cinco cuento mientras mi padre, que lleva décadas jubilado, mete el coche en el aparcamiento habilitado al costado del templo. Es una parroquia que atiende varias y muy pobladas urbanizaciones.

El interior es muy luminoso. Está recién pintado y las vigas de madera del techo no hace mucho que se arreglaron. Luce como nueva si no fuera por la cantidad de imágenes que se agolpan en los pasillos laterales. En el atrio plateresco, las imágenes de los Santos Niños Justo y Pastor -con sus reliquias- esperan en andas el inicio de la procesión. Detrás está el párroco Fernando Martínez, otro sacerdote y un monaguillo clásico, con roquete, de los que tocan la campanilla durante la elevación.

Una señora reparte estampas de los menores decapitados en Complutum durante la persecución de Diocleciano, en el siglo IV. Suena el órgano y los números de los cantos se ven con claridad en un panel ubicado sobre una de las columnas. Utilizan el Cancionero Litúrgico Nacional. Hay ejemplares fotocopiados y adaptados a Valdetorres en una mesita, a la entrada.

[quote_right]Somos albañiles de la ciudad del amor que Dios quiere construir[/quote_right]

No se llena la iglesia pero hay gente en todos y cada uno de los 36 bancos (18 en cada lado) con reclinatorio acolchado. Canta el pueblo como un susurro. Los acordes del órgano envuelven de espiritualidad la procesión de entrada. Los cuatro hombres que portan las andas con las reliquias y las imágenes de los santos las dejan en un lateral, a los pies del presbiterio. El párroco explica que estarán una semana en el templo, que durante todo el año recorrerán las parroquias de la diócesis y que se les podrá rezar con la estampa que nos han entregado. “En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. La misa sigue su curso sin estridencias, nada extraordinario. Leen un hombre y una mujer. Todo muy correcto, sencillo y cercano. Ritual.

En la homilía, el padre Fernando deja para después el evangelio de la mujer pecadora y empieza con un cuento. Cuando aborda el evangelio lo pone a ras de suelo: “Imaginaos que yo solo os tratase bien para que vinierais a misa y luego ya nada, ¿os parecería bonito? Hay que querer siempre”. Y lo explica con un paralelismo: “Somos albañiles de la ciudad del amor que Dios quiere construir. Y los albañiles sudan porque no es fácil amar. Amar es respetar, escuchar, ser paciente y amable”. La prédica dura quince minutos. La misa, cuarenta y cinco.

Comulgan casi todos. Tras la bendición final se forma otra fila para venerar y besar las reliquias de los mártires de Alcalá. Mi madre me cuenta que no se ha llenado porque el sábado hubo comuniones y mi padre, rezongando, echa de menos al párroco anterior: “Este chico es muy bueno, pero don Iván era mejor. Por algo se lo ha llevado el obispo”. En fin. Amén.

@santiriesco

 

 

 

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