“La mariposa necesita un tiempo para salir del capullo. La sinodalidad requiere también tiempo, porque la comunión, la participación y la misión deben contar con un elemento clave: la escucha”.

Esta frase la encontramos en el prefacio del libro Unidad en la diversidad; la firmó el papa Francisco, en Ciudad del Vaticano, el 16 de octubre de 2024. Además, expresó su agradecimiento por “la valiosa contribución que este libro aporta a la sinodalidad. Su contenido, desde la diversidad de autores, procesos, contextos y temas, ya es un ejemplo de sinodalidad”. La obra se escribió al calor del proceso sinodal iniciado en octubre de 2022 con la convocatoria del Sínodo de la sinodalidad realizada por Francisco.
Conviene recordar que el término ‘sínodo’ proviene del griego y significa ‘caminar juntos’, y se define como una reunión de obispos convocada por el Papa, de carácter consultivo, para deliberar temas relevantes de la Iglesia universal. El sínodo de obispos nació atendiendo a recomendaciones del Concilio Vaticano II.
“Su contenido, desde la diversidad de autores, procesos, contextos y temas, ya es un ejemplo de sinodalidad”
A lo largo de los años se han ido sucediendo convocatorias sinodales; sin embargo, el sínodo del que se habla en las páginas de Unidad en la diversidad presenta diferencias importantes y singulares con respecto a los anteriores, hasta el punto de ampliar conceptos e incluso establecer el neologismo “sinodalidad” y nombrarlo como el Sínodo de la sinodalidad. Se trata de un proceso ya iniciado que involucra a toda la comunidad eclesial, desde las comunidades locales a las universales, en una diversidad de contextos y culturas, cuyos resultados se irán reflejando en futuras decisiones y orientaciones eclesiales. Es decir, se ha iniciado un camino sinodal.
Como se señala en el libro, en el Sínodo de la sinodalidad se ha pasado de “la convergencia en un espacio para deliberar” a la formación de un movimiento de auténtica catolicidad; de caminar juntos como Iglesia”. “La sinodalidad no solo es un método de trabajo, es un dinamismo que proviene del Espíritu que nos pone en la justa perspectiva de la historia” y “tiene que ir acompañada por una conversión del corazón que se ha de revelar en un cambio de acciones, de actitudes y también de estructuras y relaciones eclesiales”.
Se ha pasado de “la convergencia en un espacio para deliberar” a la formación de un movimiento de auténtica catolicidad; de caminar juntos como Iglesia”
En Unidad en la diversidad, una pluralidad de autores y autoras, de distintos ámbitos y procedencias, con la coordinación de Emilia Robles, favorece la comprensión de lo que significa el Sínodo de la sinodalidad y van tejiendo en las páginas del libro toda una red de sinodalidad en universidades, colectivos LGTBI+, en la vida consagrada, en las personas que se encuentran en la intemperie por diversos motivos, en la población migrante, en el ámbito de las cárceles, en parroquias repartidas por todo el mundo tanto cristianas como de otros credos, en medios de comunicación…, conscientes de que nos encontramos en un tiempo histórico en el que la humanidad entera se encuentra en un proceso de transformación profundo, en una crisis sistémica y también eclesial.
Se diría que nada nuevo si leemos el diagnóstico -realizado hace casi 60 años- del Concilio Vaticano II: “El género humano se halla hoy en un período nuevo de su historia, caracterizado por cambios profundos y acelerados que progresivamente se extienden al universo entero […] Tanto es así que se puede hablar de una verdadera metamorfosis social y cultural que repercute en la vida religiosa”.
¿Cómo afrontar la realidad que nos envuelve, las señales de los tiempos? En las páginas de Unidad en la diversidad encontramos respuestas basadas en el Evangelio de Jesús
¿Cómo afrontar la realidad que nos envuelve, las señales de los tiempos? En las páginas de Unidad en la diversidad encontramos respuestas basadas en el Evangelio de Jesús porque, como leemos en el libro, “la Palabra nos abre el discernimiento y lo ilumina, ella hace que la reunión sinodal no sea un Parlamento, una convención más, sino un encuentro de gracia, iluminado y orientado por el Espíritu”. Además, se nos ofrecen herramientas concretas para ir haciendo el camino de la sinodalidad.
En el prefacio, el papa Francisco animaba a difundir el libro “porque estamos en proceso de aprendizaje de lo que es y supone ser Iglesia sinodal”. En efecto, en Unidad en la diversidad se nos insta a ir aprendiendo a proceder en sinodalidad, a salir de nosotros mismos y atrevernos a caminar juntos porque “el ahora de Dios se llama sinodalidad”.
Unidad en la diversidad. Por una eclesiología sinodal renovada
VV AA. Coord.: Emilia Robles
PPC Editorial. 2025
