Los derechos humanos en la cuerda floja

Campamentos miserables en medio de un lodazal, vallas con cuchillas para “proteger” las fronteras, indiferencia de las instituciones y Estados europeos que han olvidado los valores de acogida y solidaridad. Eso es lo que encuentran quienes están llamando a la puerta de Europa en su huída de una guerra que se ceba con la población civil. Una guerra alimentada por décadas de comercio descontrolado de armas. Porque según denuncia Amnistía Internacional, el inmenso arsenal con el que se siembra el terror en Siria y en otros países de la región incluye armas procedentes de más de 25 países, entre ellos todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad[i] de las Naciones Unidas.

Derechos humanos, informe de Aministía Internacional para la ONU, sobre fronteras y refugiados

En el otro lado de la balanza, voluntarios que se juegan la vida para rescatar personas en el mar, ONG que organizan como pueden un mínimo de atención a las familias, periodistas que muestran al mundo una realidad que indigna y avergüenza… acogida y solidaridad, aquí sí, pero claramente insuficientes para garantizar el respeto a los derechos humanos de las personas refugiadas.

Asalto generalizado a nuestros derechos

En otros lugares del mundo las violaciones a los derechos humanos toman la forma de ataques contra activistas, periodistas, opositores al régimen, defensores de derechos humanos… Arabia Saudí, Rusia, China, Tailandia, la lista es larga; o tienen el rostro de las miles de personas que siguen en paradero desconocido en México; o se plasman con dureza en el mantenimiento del bloqueo militar de Gaza que castiga de forma colectiva a todos sus habitantes; o en los prolongados conflictos “olvidados” en países africanos como República Centroafricana, República Democrática del Congo o Sudán, por mencionar algunos.

El informe anual de Amnistía Internacional[ii], que analiza la situación en 160 países, es contundente en sus conclusiones: más de 70 años de duro esfuerzo y avances en materia de derechos humanos están en la cuerda floja, porque no solo peligran nuestros derechos, sino también las leyes y el sistema internacional que fue creado para protegerlos. La organización advierte de una tendencia progresiva al debilitamiento de los derechos humanos, fruto de la acción deliberada de gobiernos que atacan, abandonan o no aportan fondos suficientes a las instituciones que deberían protegerlos.

Un ejemplo llamativo es la deriva de la ONU. Creada para “preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra” y “reafirmar la fe en los derechos fundamentales”, nos brinda actuaciones tan aberrantes como el hecho de que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, guiados por sus intereses estratégicos, usen su derecho de veto para bloquear medidas con las que poner fin a las atrocidades que se producen de un rincón a otro del planeta o para impedir la rendición de cuentas, generando un clima de impunidad que es la principal causa de que se sigan perpetrando graves violaciones a los derechos humanos. Por eso Amnistía Internacional plantea la necesidad urgente de revitalizar el sistema de las Naciones Unidas. Como también pone sobre la mesa la necesidad de que los gobiernos apoyen y financien adecuadamente los sistemas existentes para hacer respetar el derecho internacional, como la Corte Penal Internacional, o mecanismos regionales como el Consejo de Europa y el sistema interamericano de derechos humanos.

Libertad amenazada

Contraponer “seguridad” y “libertad” ha sido la excusa perfecta para que muchos gobiernos apliquen políticas represivas que suponen un asalto a las libertades fundamentales. La reacción de muchos gobiernos ante las amenazas para la seguridad ha consistido en reprimir a la sociedad civil, violar el derecho a la intimidad y el derecho a la libertad de expresión, presentando los derechos humanos como contrarios a la seguridad y el orden público.

España no se ha quedado atrás en esta tendencia global de recorte de libertades y derechos. Durante el último año se han aprobado medidas legislativas que limitan el derecho a la libertad de expresión y el derecho de reunión pacífica.

En el capítulo referente a España, Amnistía Internacional destaca también, entre otros problemas, la legalización de la expulsiones “en caliente” de personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas en las fronteras de Ceuta y Melilla.

Buenas noticias… ¡y llamada a la acción!

El año 2015 se despidió con la decisión de Mongolia de abolir la pena de muerte. Y con ello son ya 140 los países que, en la ley o en la práctica, han enviado la pena capital a las páginas de los libros de historia.

A lo largo del año también se han dado pasos hacia la igualdad de las personas con independencia de su orientación sexual. Estados Unidos, Irlanda y Grecia se han sumado a los países que reconocen el matrimonio o las uniones civiles entre personas del mismo sexo; se han producido avances contra la impunidad por delitos cometidos décadas atrás en países como Guatemala o Bolivia; y se han conseguido éxitos concretos a nivel local en muchos lugares del mundo.

Personas encarceladas injustamente han recobrado su libertad. Leyla Yunus, en Azerbaiyán; Adrián Vásquez y Cristel Piña, en México; Evgeniy Vitishko, en Rusia; Yazira Mohamed y Baher Mohamed, en Egipto; Moses Akatugba, en Nigeria; Tun Aung, en Myanmar… y otros muchos casos por los que Amnistía Internacional trabajó y movilizó a millones de personas en todo el mundo.

Nada de ello se habría conseguido sin el trabajo continuo de organizaciones de derechos humanos, sin la dedicación de defensores y defensoras de derechos humanos que arriesgan sus vidas en algunos de los países más peligrosos del mundo, sin el activismo y la implicación de movimientos sociales y de una ciudadanía sensibilizada y comprometida. Por eso, termino esta mirada a las luces y sombras de 2015 en materia de derechos humanos animándote a que entres en www.actuaconamnistia.org para informarte y apoyar las acciones en marcha.

[i] China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia.

[ii]. Informe 2015/16 Amnistía Internacional. La situación de los derechos humanos en el mundo. www.es.amnesty.org/en-que-estamos/informe-anual

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