El Dios en quien yo creo

desdeotroprisma-3.jpgNO CREO en un dios lejano:
lo necesito cerca, para poder apoyarme en Él.

No creo en un dios “de tejas arriba”:
lo necesito de tejas abajo y más abajo.

No creo en un dios que todo lo puede:
sino en el que sólo puede lo que es bueno para sus hijos.

No creo en un dios que todo lo sabe:
pero sí en el que sabe que soy débil y lo necesito.

No creo en un dios que premia y castiga:
Él mismo es el premio para cuantos le aman.

No creo en un dios que exija sacrificios humanos:
¡a Él se llega sólo por el amor que confía y se entrega!

No creo en un dios feliz en su gloria eterna:
mi Dios sólo es feliz viendo felices a sus criaturas.

No creo en un dios de los vencedores:
sí en el que comparte la suerte de los perdedores.

No creo en el dios de la razón y de lo razonable:
¡Él es, ante todo, amigo de los sueños más audaces!

No creo en el dios de justos y perfectos:
¡sería un dios selectivo, y no el Padre de todos!

¡Creo en un Dios que ha creído primero en mí,
y me ha hecho capaz de creer en su ternura invencible!

Creo en el Dios en que creyó Jesús,
y cuya fe le costó el fracaso y el suplicio.

Creo que sólo la fe en un Dios plenamente Humano
conduce a la Humanidad Histórica a ser Divina.

www.feypoesia.org

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