«Cuerpo espiritual», Emma Martínez Ocaña. Editorial Narcea

cuerpoespiritual.jpgDel encuentro con Jesús de Nazaret, siempre brotan desafíos. Uno bien importante es rescatar en nuestra historia personal una espiritualidad que alcanza la totalidad de nuestro ser y corporeidad. Esta idea parece chocante o al menos atrevida. Venimos de una era en la que mente y espíritu eran realidades paralelas, y hemos abusado, tanto en la sociedad como en la Iglesia, de relegar el cuerpo e idolatrar el alma.

Suena fuerte hoy porque no se puede concebir ya esta comprensión del ser humano. Así lo sugiere el título de este libro. Título provocador, que denuncia esta ruptura y disloca quién es el ser humano y anuncia un nuevo horizonte, somos un “cuerpo espiritual”.

La autora nos relata su historia personal y desde ella concluye que el seguimiento de Jesús de Nazaret es una historia de “salvación”, de “sanación”.

Haciendo del evangelio nuestra práctica diaria brota la pasión de Jesús que se traduce en ternura, compasión, misericordia, protesta, proximidad, perdón … sobre todo con quienes sufren toda suerte de sufrimiento.
Desenmascaremos el daño que nos ha hecho a las mujeres una mentalidad dualista y patriarcal y apostemos por proclamar con hechos y palabras, con la boca y los oídos, que Dios está en medio de nosotros y nos llama a construir el Reino aquí en la tierra.

Gracias Emma en tu conversación con Jesús, en tu desvelar el ser “mujer” con un acercamiento cariñoso a las mujeres del nuevo testamento nos dejas un precioso mensaje: ¡Las mujeres estamos de enhorabuena!.

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